jueves, 14 de marzo de 2013

Habemus Papam






Jesuita y latinoamericano.

En un acto realmente alucinante por su dimensión, ayer nació Francisco I, anteriormente conocido como Cardenal Jorge Mario Bergoglio.

Como Ciudadano del Mundo básicamente agnóstico, no tengo por menos que rendirme ante la trascendencia que conlleva la llegada de un nuevo Papa, y más en un período tan difícil para la Iglesia Católica, lleno de asignaturas pendientes.

Muchos han sido los pronunciamientos, a cada cual más rocambolesco: en los sectores de la Izquierda llegan a pensar que este Papa poco menos que canonizará a Sánchez-Gordillo; en la derecha, unos rinden pleitesía y otros se mosquean por el 'pasado' del Cardenal.

En mi opinión, Francisco I va a ejercer de Papa, simplemente. Igual que las Quinielas de los Papables se fueron por el retrete (Eric Frattini, no compres Lotería), las primeras impresiones y predicciones de futuro, en su mayoría (salvo las obvias, o las que deberían serlo por su condición de Jesuita) errarán.

En defiinitiva, lo de ayer fue un acontecimiento solemne y civilizado del que deberían aprender nuestros Políticos que, con cada nuevo día, montan un Circo (Pere Navarro, Bárcenas, Ponferrada, Gürtel, los Eres fraudulentos, el caso Campeón, Ana Mato, Parla...) del que avergonzarse profundamente.

¡Habemus (ya te digo) Papam!

No hay comentarios:

Publicar un comentario