lunes, 10 de febrero de 2014

Premios Goya 2014: cultura no es con K


Nadie que me conozca o haya leído alguna vez cuestionará mi pasión por el Séptimo Arte.

Día a día vivo y respiro Cine, tanto a nivel profesional como personal. Y el Cine, en España, no es patrimonio de unos pocos, y menos aún de aquéllos cuyas acciones tienen consecuencias directas en la maltrecha industria de nuestro País.

El talento está ahí, y existe. La discusión del modelo solo es indiferente para los que quieren que todo siga igual que antes, que ningún proyecto salga adelante si no hay una subvención de por medio. Que la calidad del producto y su funcionamiento por sí solo sea algo secundario.

Todas las semanas veo proyectos de grandes Directores y creadores 'fuera' de la industria. Jóvenes talentos que arriesgan su dinero con proyectos pequeños, que se estrenan a través de internet, se exhiben en auditorios y cafés al final, allá donde el público quiera verlos.

La lección que dejan estos talentos está clara: quien quiere, puede. Para crear magia solo hacen falta talento, compromiso y ganas.

Por eso, tengo que avergonzarme, como consumidor y amante del Cine que soy, por lo visto en la Gala de los Goya de ayer Domingo 9 de febrero.

No quiero sentirme representado por los que van a la ceremonia empeñados en que se hable de todo, menos de Cine. Señores, hay foros para todas las cosas, y las protestas pueden hacerse en cualquier momento y lugar. La Democracia, les guste o no, es lo que tiene.

¿En qué ayudan a las películas y a la Industria, criticando por sistema a quiénes les subvencionan?; ¿qué beneficio puede traer a las películas a concurso, a su proyección internacional o a la imagen al resto del mundo que damos del cine español, el exhibir pegatinas o soltar soflamas que poco o nada tienen que ver con la que debería ser una gran noche?; ¿acaso tiene sentido enfrentarse directamente con la mitad de su público potencial?; ¿por qué reducirlo todo a lo fácil y lo chabacano, dónde ha quedado el estilo?

No seré yo el que diga que el cine no es cultura. Lo es, pero con C, no con la K que nos quieren vender hipócritas con traje que por un lado piden bajadas del IVA e impuestos, reformas laborables y sanidad pública, mientras en su día a día ejemplifican todo lo contrario a lo que critican con incendiario ahínco.

El cine español es de todos los españoles, y más cuando lo sufragamos con nuestros impuestos. No se adueñen de el para sublimar sus pulsiones revolucionarias ni abochornar a todos los que esperamos una fiesta que hable de lo que vemos en la gran pantalla.

Nada más. Ni nada menos.   Y sí, el Ministro Wert debió ir a la Ceremonia, porque le va en el sueldo, y porque, además, su ausencia solo ha dado más combustible a una panda de interesados pirómanos.

1 comentario:

  1. La mayoría son unos hipócritas. Yo no ví los Goya porque me avergüenza.

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