miércoles, 26 de enero de 2011

La Mentira de la Democracia

Democracia .

Curiosa palabra.

Recuerdo la primera vez que emití mi voto. Era apenas un niño , con un corazón de izquierdas revolucionario, dispuesto a comerme el Mundo y ( imbuido por un complejo de Robin Hood ) seguro de que el Mundo siempre podía ser un lugar mejor, que la gente era buena por naturaleza .

¿ Por qué tenemos , siempre, que crecer ?. Porque si no lo hacemos la realidad se encarga de hacerlo por nosotros.

33 años de vida, los suficientes para considerarme un adulto. No he hecho ni más ni menos cosas de las que se esperan de una persona que vive en Sociedad , y me reconcome el corazón comprobar que, tras tantos esfuerzos, tras respetar las reglas del juego y jugar en favor de todos, tras empaparme de esta " Sociedad de Valores ", me siento engañado, vilipendiado, apaleado, ninguneado.

¿ Qué queda en este País para una persona honrada, trabajadora, buena ?. Día tras día ( independientemente de colores políticos ) vemos cómo la demagogia más absoluta llena nuestras vidas. Vemos cómo nos mienten a la cara , sin ni siquiera molestarse en enmascararlo.

La Ley Sinde, las escuchas telefónicas, el caso Gürtel, la subida de la luz por encima de lo anunciado, el Bar Faisan, la quiebra de los derechos de los trabajadores, la corrupción sindical, la ascensión de personajes que en la Empresa privada no pasarían de fregonas de la señora de la limpieza, las Autonomías como Reinos de Taifas, donde las convicciones se miden en votos y mercadeo ... ; la televisión convertida en doctrina, el seguidismo llevado hasta el paroxismo más repugnante ...

Este no es mi País, éstos no son mis políticos, ésta no es mi televisión ... ésta no es la Sociedad en la que quiero vivir, en la que me gustaría ver crecer unos hijos. Ésta no es la Democracia que debería ser.

Y la crisis no nos trajo todo esto. La Bonanza económica y alegría resultante simplemente matizaron el desastre. La destrucción de la Sociedad de Valores, del falso estado del Bienestar, de España como un todo, se produjo poco después de la publicitada y excesivamente cacareada " transición ".

Es el momento de decir basta. No el basta violento al que nuestros representantes nos tiene acostumbrados, sino un "Basta " renovador, sincero, dispuesto a correr riesgos y ejercer un poder real, un poder humano, un poder que no se limite al miedo de perder una cómoda , comodísima, situación económica que, ni de lejos, se han ganado representando al pueblo.

¡ Grito renovación !. Quiero un País donde los políticos sirvan al pueblo y no se limiten a aprovecharse, quiero listas abiertas, quiero separación de poderes, quiero prohibiciones razonadas que no se basen en el sectarismo, quiero olvidar que no votaré a ningún partido grande porque su actitud lo hace imposible.

No quiero sentir vergüenza de un País que adoro, lleno de gente que se mata.

Quiero redefinir el juego, y que jueguen aquéllos que estén preparados, de buena fe, en pos de España. Se puede vivir dignamente sin necesidad de robarle a otros. Se puede ser político de traje y corbata y bajarse de la puñetera nube.

No aceptemos a cualquiera, no nos dejemos aborregar, no nos durmamos. ¡ Grito renovación ! ... ¿ quién grita conmigo ?.







 

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