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martes, 30 de septiembre de 2014

Esta Justicia... como que no


España va de culo. 

Cierto, podría decirlo de otra manera. Políticamente correcta, que no ofendiera a nadie. Pero eso no cambiaría el hecho. 

Enumeremos solo algunas cosas: la Educación, va de culo, perdida en un Sistema que favorece la idiocia; la Política, va de culo: los grandes Partidos han timado a sus votantes y solo quieren conservar el poder a toda costa. Los nuevos Partidos amenazan con sacar lo peor. Y los partidos potencialmente capaces de dar la vuelta a la tortilla (como VOX, UPyD y Ciudadanos), tienen un largo camino por recorrer. Los Políticos salientes de cualquier color terminan en Cementerios de Elefantes maravillosamente remunerados, algunos de ellos sin haber pisado un trabajo por cuenta ajena (de los de levantarse pronto por las mañanas y lidiar con la vida real) en su vida. Y así, pretenden aconsejar sobre la marcha del País.

La Economía, va de culo. Mejora sensiblemente, pero el paro pesa demasiado, las medidas tomadas hasta el momento son pocas y a medio hacer. No hay voluntad política para entrar en el meollo de la cuestión, que incluye el Estado de las Autonomías y el modelo productivo. Por si esto fuera poco, la UE no va mucho mejor, fruto de su cobardía y el poder de unos Países sobre otros. Muchos analistas, además, alertan de una nueva recesión.

La corrupción campa a sus anchas: en las Instituciones, en los Ruedos políticos, en los Medios de comunicación... en todas partes. 

Pero, entre toda esta podredumbre, la Justicia se destaca por encima de todo. '¿Qué Justicia?', se preguntarán muchos, entre los que me incluyo. Cuando la Justicia sirve como instrumento de los poderosos, cuando castiga a algunos por delitos que a otros ni imputa; cuando ser un Juez coherente con su labor es lo extraordinario, está claro que algo falla. 

Un día sí y otro también, tenemos que tragarnos los vaivenes de un Sistema de Justicia corrupto, que no toca a aquellos que tienen poder (Pujol, la Infanta...) mientras destroza a aquellos que no lo tienen, lanzando todo el peso de la ley sobre ellos. Una Justicia servil con los Políticos de turno, pendiente de ascender, que no defender el imperio de la Ley.

Los altos Tribunales se reparten entre amiguismos políticos. La garante de nuestro supuesto Estado de Derecho no está ciega, está moribunda, herida de muerte por las flechas del interés de unos pocos. 

Si un Ciudadano normal tiene la certeza de que la Justicia no hará nada bueno por el en el caso de necesitarla ¿hacia dónde nos dirigimos como País?

¿Vamos a ser un País donde haya que robar a lo grande para tener el favor de la Justicia?; ¿donde tengamos que sobornar, prevaricar, estafar y mentir para campar a nuestras anchas?

Entre las reformas que necesita España para ser (realmente) una Democracia y un Estado de Derecho, la Justicia está de las primeras de la lista. 

Necesitamos una Juticia para todos, sin excepción, donde paguen quienes cometan delitos, vengan de donde vengan.

La pregunta es: ¿podrán los lobos que cuidan el rebaño llevarlo al lugar que le corresponde?

domingo, 21 de septiembre de 2014

Felicidades, señor Abascal


Estimado señor Abascal, lo primero es lo primero: le felicito por su nombramiento como Presidente de VOX. Además, por abrumadora mayoría y transparencia total. Es de agradecer en los tiempos que corren. 

No sé si lo recordará, pero después de las Europeas le dirigí una carta abierta, que usted tuvo a bien contestar, hecho que, por supuesto, le agradezco. Desde entonces su Partido ha sufrido una serie de acontecimientos que, quiero entender y así lo veo, les servirán para mirar hacia el futuro con la travesía por el Desierto terminada y la "basura" (entrecomillado y en cursiva) sacada. 

Como votante potencial (y desde luego, simpatizante in crescendo de lo que, intuyo, significará VOX en los próximos años), y activo seguidor de la realidad diaria, me gustaría, si me lo permite, darle mi visión (que, probablemente, compartirán muchos Ciudadanos deseosos de ver nuevas y válidas opciones políticas en el ruedo) de qué debe ser (y sobre todo, hacer) VOX: 

- VOX no necesita ser todo lo que el PP actual no es. No vayan por ese camino (estoy seguro de que no lo harán, y más con usted al timón, pero por si acaso...). El PP ha timado a sus votantes, en cuestiones ideológicas muy importantes (aborto, terrorismo, postración ante el Nacionalismo, dejadez con la corrupción y un largo etcétera), convirtiéndose en un PSOE con muy pocos matices. Sus actos le acabarán poniendo en su sitio. Aunque den un giro buscando votos, su credibilidad, como poco, está maltrecha.

- Hablen claro. Nada de metáforas, matices... decir una cosa un lunes y otra un martes. Entiendo el poder que ejercen los medios a la hora de formar las opiniones de quién no quiere mirar más allá. Créame cuando le digo que muchos de los votantes Españoles no comulgan con los eslóganes, las exaltaciones sin nada detrás, dónde se coloque la mochila el imitador de turno y los discursos de galletita de la fortuna. Evidentemente, deberían utilizar todos los medios publicitarios a  su alcance para hacerse oír pero, una vez que estén allí, no nos mareen con palabrejas. 

Claridad y unidad de discurso. Les pondrán muchas piedras en el camino, sobre todo desde el Partido Popular. Pero si esto fuera fácil, no tendría tanta gracia ¿no le parece? 

Si hacen lo que dicen y dicen lo que hacen, el mensaje calará. Si algo nos ha enseñado el auge de Podemos es que la información puede llegar (y llega), más allá de las tertulias de la Sexta. Estaremos de acuerdo con ella o no (en mi caso, para nada. Discursos vacíos y decir a la gente lo que quiere oír está muy bien, hasta que la terca realidad se posiciona), pero Pablo Iglesias y los suyos han hecho una de las mejores campañas que yo recuerdo, y desde luego de las mejores en el terreno del Social Media. 

Aprovechen cada resquicio para que el mensaje quede claro, con la cabeza bien alta, aunque al otro lado del aparato esté Jorge Javier Vázquez.   

- Estamos hartos de corrupción, a todos los niveles. Es Humana, imposible hacerla desaparecer del todo. Pero es imprescindible (al menos para mí) que si se produce en su Partido, la corte de raíz, con un criterio claro. VOX tiene que ser el adalid de la virtud del servicio público. Un País no se gobierna solo, y si ustedes se ven en la tarea de hacerlo en el futuro, tendrán que ser consecuentes con la importancia de ésta. Hasta ahora, ni PP ni PSOE (aunque, evidentemente, han hecho cosas bien de tanto en cuanto) nos han dado la posibilidad de sentirnos plenamente orgullosos de nuestros servidores públicos. 

El camino de su Partido empieza ahora. Y no estamos en un Mundo donde la información tenga que venir de la tele que veían nuestros abuelos. Quien quiera seguir a VOX, aunque les cerquen en los paniaguados medios públicos y privados mantenidos, podrá hacerlo. La información está ahí si realmente se quiere llegar a ella. 

- Con sinceridad, le diré que su elección como Presidente es la mejor. Su trayectoria es intachable y, como ya se ha dicho, hay muy pocos Políticos (en mi caso, me sobran los dedos de una mano para contarlos) en los que confíe, que CREA lo que dicen porque sus actos hablan por ellos. 

Le deseo lo mejor. Estoy convencido de que si VOX hace bien las cosas, también será lo mejor para España. 

La pelota está en su tejado, y estamos expectantes por ver dónde (y sobre todo, cómo) la lanza. 

Suerte, señor Abascal. Haga que sigamos orgullosos de usted y su (renovado, renacido, preparado) Partido. 

Si me permite terminar con un coloquialismo, con cariño... no la caguen. 

martes, 9 de septiembre de 2014

El Molt



Pues sí, volvemos de vacaciones y resulta que realmente estábamos ante un Molt.

Es más, el 'más Molt' de todos. Lo que nadie nos dijo es que el Molt sería del todo menos Honorable, sino todo un reflejo de lo que es la Política y los Políticos que llevan X años en el bote, han saboreado las mieles del poder y, sin comerlo ni beberlo, han descendido alegremente a los infiernos a costa de todos los españoles.

Este señor es un Molt, no lo pongo en duda pero ¿de qué tipo? Voy a aventurar.

Molt cínico: 35 años en política, defendiendo la 'causa catalana' cuando lo único que quería era llenarse los bolsillos a costa de sus compatriotas Catalanes (Españoles, vamos).

Molt mangante: o presuntamente, que si no te la lían. Por muy importante que sea tu cargo en Política, resulta impensable que acumules miles de millones de euros. A menos, claro, que tus acciones dejen en ridículo al mismísimo Tony Soprano. Eso es Fair Play. Toma ética.

Molt fuera de la ley: ¿qué coño es eso de la UDEF?, se preguntaba el Gandalf de la política catalana. Pero esa pregunta no solo se la hace el, sino todos aquellos que instrumentalizan la justicia, las fuerzas del orden, las leyes y lo que haga falta oiga, en su propio y único beneficio.

Cuando las leyes se saltan o se hacen a medida del delito, se está fuera de la ley. Por mucho que se maquille entre discursitos y peroratas.

Molt más cara que espalda: lo que ha hecho el Molt lo hace cualquier hijo de vecino no tocado por las meigas de la 'alta (me parto)' política, y no solo releva a Bárcenas en la cárcel, sino que el escarnio que sufre por parte de todos los medios (la mayoría aborregados con el Molt, su casero, su acreedor, su Padrino) es brutal, y merecido.

Molt vergonanzte: a lo mejor yo soy un imbécil, pero si una cuarta parte de lo que está saliendo se mostrara cierto, me costaría mucho mirarme al espejo, y menos aún aceptar el título de 'Molt', en cualquier ámbito.

Molt persona de baja calidad: a muchos de los que ostentan el poder les dará igual, porque se tiran al río del 'ande yo caliente', pero para la gente de a pie, que incluso tiene valores (al Molt y sus amigotes esto les sonará a chino), una persona como el Molt, y sobre todo las acciones que lo definen, le convierten en gente de baja calidad. Alguien al que no querrías tener a tu lado. Si tuvieras vergüenza, principios y todas esas cosas fantásticas que aparecen en Harry Potter.

Pero el Molt no está solo, porque frente a el (o más bien, a su lado) hay un batallón de Molts que, además, se supone que tienen que poner el orden en el caos. Estos Molts se caracterizan por las airadas palabras, o las palabras cálidas... pero las acciones cero, ridículas, vergonzosas.

Molt cobardes: venderían a su propia madre con tal de seguir en un confortable sillón a costa del erario público. Todo vale. La sinceridad es una frontera desconocida para ellos, y pueden decir una cosa y la contraria, tan campantes.

Molt me la sudan las hemerotecas: cada día invento algo nuevo. Según sople mi viento (al viento del País, y sus tempestades, que les den). Si alguien me saca una grabación de lo que se que dije, puedo negarlo. No hay problema. La realidad es para los pobres.

Molt me bajo los pantalones: soy un matón con los que puedo, pero un cobarde con los que debo. Y presumo, claro, presumo.

Molt borregable: el objetivo principal: alcanzar la perpetuidad. Si para ello tengo que manipular a las masas, lo haré. Si tengo que desvirtuar la educación y educar en el odio, lo haré. Si tengo que recortar lo importante para favorecer mis ansias de poder, lo haré. Haré lo que sea, por encima de quien sea, para perpetuarme, alternar y, a la larga, eternizarme.

Ésta es la realidad del Molt y sus Molts. Hay ovejas descarriadas en Política, por supuesto, con valores de verdad. Pero esas ovejas siempre tendrán al Lobo delante, que se las comerá vivas al menor atisbo de que la silla peligra. Y lo hará de todas las formas imaginables posibles (vídeos trucados, delitos que salen de la nada, escuchas ilegales, escándalos que salen cuando interesa, el correr de la sangre...) dejando a ficciones como 'House of Cards', a la altura de una Sitcom de sobremesa.

El Molt es un jeta, sí, pero solo es el fruto de un árbol con un tronco muy fuerte y arraigada madera de jétano.

El árbol se llama muchos Políticos de España (lo mismo hasta hay esperanza con los que aún son servidores públicos), por cierto.

Moltes gràcies per tot... Moltjadero.

miércoles, 16 de julio de 2014

¿Por qué, Pedro?


He de confesar que la elección de Pedro Sánchez como futuro secretario general del PSOE, dentro de los candidatos, me pareció la mejor. 

El  sectario Madina me daba mucho miedo, y Pérez Tapias no iba a salir salvo milagro. 

Pedro Sánchez, dentro del elenco de insignes Socialistas, es de los pocos que ha trabajado en el sector privado, está bien preparado, habla inglés (Rajoy, Zapatero, Aznar... aprended) y tiene una fotogenia prestidigitadora. 

Evidentemente (y más con la escalada de Podemos) el listón se ha bajado al mínimo, y no es la solución deseada para el PSOE, que necesita estar más fuerte que nunca para volver a reunir el voto de la izquierda, escorado hacia la formación de Pablo Iglesias. 

Pero, al menos, Sánchez apuntaba maneras. Atención: apuntaba. 

Por tanto, no puedo evitar preguntarme, dadas sus últimas actuaciones: ¿por qué, Pedro? 

¿Eres solo el que guardará el asiento a Susana Díaz?; ¿acabas de llegar y ya debes tantos favores como para no poder moverte sin que el amo te ajuste la correa?

Que Susana Díaz sea la gran esperanza del PSOE, la jefa del cotarro, provoca pavor. 

Nunca ha ganado nada, apenas tiene formación, ampara los ERES, encarna lo peor de la 'Casta' y su único logro fue estar ahí cuando José Antonio Griñán tiró de dedazo. 

También, me imagino, suyo es el logro de haber catapultado a Sánchez a la Secretaría General con los votos de los andaluces. 

Porque, si no, resulta difícil de explicar el giro de Sánchez, nada más empezar a mandar. Aunque interesadas, las llamadas al 'montaje' en la elección de Sánchez, tienen bastante sentido.

¿Estos son tus principios, Pedro? Si así quieres aglutinar el voto de la izquierda española, me temo que Susana Díaz no tendrá partido Socialista Obrero Español (como mucho, Andaluz) que heredar. 

¿Cálculo político o antesala del batacazo? Sea una cosa o la otra, los españoles salimos perdiendo, tendamos o no hacia la izquierda. 

domingo, 6 de julio de 2014

¿Mismos perros, con distintos collares?


Lo confieso. Sigo fascinado por la Política. Para algunos, con la que está cayendo, esto les parecerá un sacrilegio. Porque la Política, en general, no vive sus mejores momentos, sobre todo en los dos grandes Partidos que se han repartido el gobierno en España durante las últimas cuatro décadas

Las elecciones europeas y sus resultados, han precipitado una sucesión de acontecimientos que, vistos desde fuera, tienen enorme interés pero, también, ponen los pelos de punta. 

El lunes tendrá lugar el debate que decidirá el destino inmediato del PSOE. Independientemente de que se comulgue o no con las ideas de este histórico partido, lo cierto es que una Democracia sana, que pueda tildarse como tal, necesita políticos de renombre, tanto en el gobierno como en la oposición. 

Y no un renombre cimentado en escándalos o discursos vacíos, sino en la ejemplaridad y, sobre todo, el servicio a España y los Españoles.  Algo que, a día de hoy, resulta imposible encontrar en PP y PSOE, que parecen más necesitados que nunca de una revolucionaria renovación. 

No nos engañemos, la política actual está llena de eslóganes y frases que podrían aparecer en cualquier galletita de la fortuna. Aquellos partidos y políticos que exhiben discursos de calado aún no atesoran suficiente poder para gobernar, torpedeados una y otra vez por los medios afines a PP y PSOE que, cada día, demuestran que su única ambición es mantenerse en el poder, aunque se lleven al país por delante. 

El PP tiene la vista en las próximas elecciones, con el cortoplacismo por bandera. El PSOE, presenta tres candidatos que tienen que basarse en la mera imagen. Perros más modernos, con distintos collares. Nada de lo que ha dicho Madina, Sánchez o Tapias se ha salido del guión, y mucho obedece, simplemente, a ver cómo Pablo Iglesias y los suyos están adelantándoles por la izquierda. Y, quien crea en Pablo Iglesias y su Partido, preferirá el original antes que cualquier copia interesada. 

No es que Podemos tenga mejor discurso (que no lo tiene, pero sí un líder carismático con la cabeza bien amueblada, capaz de ofrecer maná del cielo a un pueblo ahogado que se agarra a un clavo ardiendo y respaldado, además, por medios de comunicación tan potentes y mediatizados como La Sexta), pero sí uno que ha calado en gran parte de la Sociedad, harta de la Casta que encarnan Socialistas y Populares (en ambos casos, es un decir a día de hoy).

Por tanto, el nuevo líder del PSOE no puede ser una nueva cara, y nada más. Porque los españoles y la política, la de verdad, la que me fascina, no lo merecemos. Si vamos a cambiar una mediocridad corrupta por otra mediocridad por corromper; si la única solución pasa por elegir al mal menor; si los dos grandes Partidos están tan podridos que harán lo que sea menester para repartirse el poder ¿qué futuro nos espera?

No basta con que las cosas mejoren porque la economía sea cíclica, nos arrastre Europa, el sector privado haga sus deberes etcétera. Nuestros problemas no son solo económicos, sino que están arraigados en la esencia misma de nuestra joven Democracia, pervertida hasta el tuétano, irreconocible hasta para los padres que la parieron. 

La corrupción institucional de todos los poderes campa a sus anchas. Es económica, moral... vital. La idea de País se diluye, perdida entre tantos y tantos problemas emanados de las dejaciones de unos y otros. En semejante caldo de cultivo, lo último que necesitamos es que los Partidos de siempre, con sus tácticas de siempre, recuperen el poder perdido, apoltronándose a perpetuidad. 

Ni tampoco que los de nuevo cuño que dicen lo que mucha gente quiere escuchar, pero también nos condenan a un futuro a la venezolana, con más poder para un peor (sí, es posible) estado, terminen obteniendo una cuota de poder difícil de devolver a quien corresponde. 

El poder solo deben detentarlo los Partidos honestos, con un discurso coherente acompañado de medidas coherentes, y políticos dedicados a servir al pueblo, y no a desangrarlo. Porque en el momento en que un servidor público olvida a quien sirve, deja de tener legitimidad para gobernar.

Las opciones están hay, y felizmente aunque con lentitud, van recabando votos. 

Si resulta imposible una verdadera refundación de PP, PSOE (y CIU, y PNV...), si no podemos cambiar el collar y también al perro... solo saldremos adelante con la Política con mayúsculas. 

El pueblo está desesperado, pero no es tonto. La tarea que tienen por delante los UPyD, Ciudadanos, Vox etcétera es ardua, y tan importante es el mensaje y el ideario como la transmisión del mismo entre los Ciudadanos y Ciudadanas (que se lo digan a ese mago llamado Pablo Iglesias). 

No sé ustedes, pero yo no quiero, ni como votante ni como Ciudadano, que nadie me venda la moto. Sea del color (político) que sea.  

Es hora de hacer honor a la historia de la Política. 

viernes, 27 de junio de 2014

Papá ¿qué es un Fiscal?



Según la definición del Word Reference, un Fiscal es un "Funcionario judicial que representa al Estado y se encarga de la acusación pública en los tribunales".

Si, además, hablamos de una figura conocida como Fiscal anticorrupción, podemos inferir que se trata de un Funcionario que se encarga de la acusación pública en los tribunales, centrado en la lucha contra la corrupción.

Entonces ¿qué es el señor Pedro Horrach?

No me entiendan mal: no estoy diciendo con esto que la Infanta Cristina sea culpable de los delitos que se le (intentan) imputar, presuntamente cometidos junto a su marido, Iñaki Urdangarín. Eso que lo decida el Juez, porque yo sí respeto la justicia, aunque esté para el arrastre.

Lo que sí parece lógico (incluso de perogrullo) es pensar que el abogado defensor de la Infanta, y no el Fiscal anticorrupción, sea el encargado de presentar el recurso contra el auto del Juez Castro. Porque para eso uno es el abogado defensor y el otro el Fiscal anticorrupción.

Uno defiende, otro acusa (me acaba de venir a la cabeza el Conde Drácula de Barrio Sésamo, no sé por qué...).

Llevándolo al más simple de los razonamientos, que sin duda es el anterior ¿qué es lo que se me escapa?; ¿acaso hay razones jurídicas que no estoy teniendo en cuenta, y la Fiscalía anticorrupción está para hacer las labores correspondientes al abogado defensor?; ¿es un órgano independiente, o un instrumento para seguir metiendo la suciedad debajo de la alfombra?

Como no vivo en un mundo de fantasía y coloridos Unicornios, tiendo a pensar que las palabras de Pedro Horrach : "esto le ha pasado a la Infanta por ser quién es", refiriéndose al auto de Castro y su más que presunta cruzada personal contra la hermana del flamante Rey (por cierto, desde Zarzuela se ha pedido el máximo respeto mientras el Gobierno, a través del Ministro de Justicia, pasando por el Fiscal general y terminando en el señor Horrach, hacen un indescriptible y bochornoso papelón), son más un reconocimiento de presunta culpabilidad que un intento de exculpar a Cristina de Borbón.

Porque esto (a lo mejor soy en exceso simplista) es tan sencillo como pensar que si antes de que apareciera la Infanta en los trapos sucios todo le parecía bien a la Fiscalía ¿anticorrupción?, ahora que ha aparecido ¿ya no se lo parece?; ¿ya nada tiene sencillo?; ¿ahora el juez Castro es un cruzado loco que quiere hundir ni más ni menos, y por placer, a la hija del antiguo Rey y hermana del nuevo?; ¿un empedernido prevaricador?

No dudo del cuajo que tiene el señor Castro (casi tan grande como el aguante de la Juez Alaya) pero sí dudo de que se levante pensando en hundir a la Monarquía española, por puro placer y porque el lo vale. Con todo lo que puede hacer uno sin arriesgarse a que le trituren.

Menudo lío ¿no? A ver cómo le explico yo ahora a un niño qué es un Fiscal, y más anticorrupción, en España. A lo mejor tengo que ir a lo que parece: "mira, Miguelito, en España la Fiscalía anticorrupción es un instrumento más del Gobierno de turno, y si tiene que acusar, acusa. Aunque esté mal y no deba, acusa. Vamos, Miguelito, que puedes seguir creyendo hasta que te mueras en los reyes magos, total...".

Si Miguelito sigue sin enterarse, entonces, la puntilla: "¡Ay Miguelito! En España no hace falta tener estudios para ir al Tribunal de Cuentas. Puedes pertenecer al BEI e irte con una jubilación de oro y echando la culpa a otro; puedes separarte del País con el dinero del País; puedes robar a manos llenas y luego decir que se lo inventan todo; puedes perseguir al que no hace factura y luego pagarte las obras "en negro"; puedes y debes mirar hacia otro lado cuando los responsables son más poderosos que tú; puedes defender una cosa y la contraria, si te viene bien para recabar votos; puedes pervertir la información hasta que no quede un ápice de realidad en ella; puedes instrumentalizar los medios a tu antojo; puedes mercadear, estafar, sobornar y saltarte a la torera lo que te dé la gana, siempre y cuando te apellides tal o pertenezcas a cual. En fin, Miguelito... ¡puedes hacer lo que quieras!... En lo que no te pillen siendo del montón".

Y sí, soy consciente: lo más probable es que Miguelito haya sufrido, a estas alturas, una apoplejía. La misma que he sufrido yo al intentar buscar sentido a la figura y los actos de la Fiscalía anticorrupción, aledaños y semejantes, en España.

Ni con Kärcher, oiga, ni con Kärcher.

viernes, 20 de junio de 2014

Felipe VI ya está aquí



Presenciar momentos históricos es fascinante. Y más cuando éstos ocurren en España. Y más en esta España: un país convulso, que atraviesa momentos difíciles tanto políticos como sociales, en una crisis sin precedentes que está poniendo todo patas arriba.

Felipe VI es el primer Monarca español coronado en 'nuestra' Democracia. Coronado por nuestra Constitución, la de nuestros padres, sus hijos y los hijos de sus hijos.

En su discurso, Felipe VI habla de ejemplaridad, pues solo la ejemplaridad le dará autoridad moral para que la Corona y la Monarquía se renueve para un (como bien ha dicho) tiempo nuevo.

La discusión entre Monarquía y República, a por qué Juan Carlos I no ha presenciado la coronación de su hijo, son temas que siempre estarán ahí, y cada uno defenderá sus argumentos.

Pero, nos guste o no la figura del Monarca, Felipe VI ha tocado en su discurso todos los temas que nos perturban aunque, de facto, no pueda hacer nada para remediarlos: el paro, el terrorismo, la superación de los tiempos trágicos (al menos, por la mayoría), la ejemplaridad como ejemplo para poseer autoridad moral, la convivencia cívica, la separación de poderes.

El reconocimiento de una España (no muchas) y todos los que la forman.

Es cierto que en España caben todas las formas de ser español. Pero caben siendo constructivos, mirando más allá y por encima, efectivamente, de nosotros mismos y de las jugadas de aquellos que quieren destruir una Nación milenaria.

No soy monárquico, tampoco republicano, solo un ciudadano concienciado que intenta mirar a la actualidad con algo de juicio. Tras los últimos años de Juan Carlos I y las sombras que planean sobre la Monarquía, el discurso de Felipe VI fue más que binvenido.

Si acompaña sus palabras con hechos, estaremos ante un Rey del que sentirnos orgullosos.

jueves, 12 de junio de 2014

Un espectáculo bochornoso


Lo primero (para evitar cualquier ataque injustificado): estoy a favor del debate en el Congreso de los Diputados, y estoy también a favor de que cada grupo parlamentario exponga sus ideas, porque para eso vivimos en Democracia. 

Hace poco reflexioné en el Blog sobre la importancia de la ejemplaridad en nuestros políticos, de cómo debíamos aspirar a tener representantes públicos intachables, bien preparados y orientados al servicio público. 

Ayer, en el inútil debate sobre la abdicación del Rey (que es una decisión personal, y no tienen razón de ser que haya que debatir sobre ello), observé unos representantes que, salvo las palabras de Rosa Díez (que estuvo atinada en el fondo y la forma) y cuatro gatos más, no me representaron. 

Para empezar, tenemos un Presidente del Congreso, el señor Posada, que es incapaz de ejercer sus funciones con cierta contundencia, sobre todo intentando conservar la solemnidad del debate (éste o cualquiera, que el Congreso es el reflejo de España de cara al exterior) y que cada uno de los ponentes del mismo se comporten de acuerdo a su condición. Otro Presidente más que tendrá su maravilloso cuadro en el pasillo, cuando apenas se merece una foto.

Lo que vimos ayer fue un gallinero. Y no es el primero, ni será el último. Sin entrar a discutir el objeto, ni el fondo del debate, sí quiero recalcar las formas. 

Un diputado (de la formación que sea. El color político me da igual) del Congreso no solo representa a sus votantes, sino que representa a España. Y no solo a los Españoles residentes, sino a los que se encuentran fuera del país y, por supuesto, de cara al exterior. Y, evidentemente, puede y debe defender sus ideas, pero dispone de un amplio abanico de formas de hacerlo. 

¿Dónde está la ejemplaridad de los pancarteros, los iletrados e iletradas, los solemnes con discurso vacío, los veletas, los anti españoles y toda esa patulea que ayer puso por enésima vez patas arriba el Congreso?; ¿acaso podemos identificarnos con ellos?

Algunos lo harán, pero el que aquí escribe no. 

Salvando algunas excepciones que, al menos, se preocuparon de que el fondo y las formas fueran coherentes el espectáculo fue, una vez más, bochornoso.  

domingo, 8 de junio de 2014

¿Me lo explica usted, Don Pablo?



En primer lugar, felicitaciones por el resultado obtenido, señor Iglesias. Usted y su formación, Podemos, han demostrado que pueden cambiarse las tornas del voto. Han reactivado a la izquierda que no reconoce al Psoe y que rehuye las medias tintas de IU, ambos partidos cómodamente asentados en 'La casta', que tantos años llevamos padeciendo.

He de reconocer que su formación ha dado mensajes de esperanza a la gente y que usted, a través de sus diversas intervenciones en los medios, ha sabido gestionar con la inteligencia requerida los puntos del programa.
Las elecciones ya han pasado, y todos deberían tomar nota de los resultados (algunos necios no lo harán). 

Ahora bien, como español, ciudadano y votante, me encantaría que me explicara cómo espera cumplir las promesas electorales que, imagino, querrá trasladar a futuro en las autonómicas y generales.

Si a cualquiera le pregunta si quiere ser más feliz, le dirá que sí. Si le pregunta si quiere ser más alto, más fuerte y más guapo, también. Si quiere ser más rico, por supuesto que también. Y más cuando está al límite de sus fuerzas. 

Estamos en una época de desencanto generalizado, propiciado no solo por la Crisis económica y el paro, sino por una debacle institucional, política y de ideas, donde se han puesto de manifiesto las taras de nuestros Políticos de primer orden, los que llevan alternándose en el poder desde la transición y piensan hacerlo hasta el fin de los tiempos, pese a quien pese, y también los Partidos satélite que orbitan en torno a ellos.  

En ese aspecto, la llegada de nuevos Partidos me alegra, y la bofetada que se le ha dado en las Europeas a PSOE, PP e IU, también. 

Pero, señor Iglesias, no quiero un País de cuento de hadas. Quiero que España crezca y los españoles también, pero no por ciencia infusa o la acción de un poder superior, sino a través de políticas serias... abanderadas por políticos serios. 

No dudo de su inteligencia, ni tampoco de su carisma. En el ruedo televisivo y mitinero ha derrochado capacidad dialéctica y desparpajo para llevarse por delante a inamovibles carcamales y cantamañanas que competían contra usted (no todos, por supuesto, pero sí a los Cañetes, aledaños y semejantes), además de darle un ¡'Zas, en toda la boca'! a su supuesto aliado ideológico más cercano, Izquierda Unida. 




El señor Cayo Lara ahora se quiere mover, como los Continentes, poco y tarde. Típica táctica del oportunista trasnochado. 

En suma, la campaña de Podemos, a nivel formal y de alcance entre la población, ha sido impecable.

Pero, permítame preguntarle algunas cuestiones básicas: ¿cómo piensa usted subir el salario mínimo?; ¿cómo piensa implantar una renta fija por el mero hecho de ser Español o Española?; ¿cómo piensa cortar los salarios tanto por arriba como por abajo, sin tener en cuenta criterios de, al menos, productividad?

Si su respuesta pasa por aumentar el déficit o emitir como loco deuda ¿cree que es sostenible una situación así que, de seguro, nos llevará a la quiebra? Si su respuesta pasa por decirme 'estamos trabajando en ello, lo diremos más adelante', entonces me sonará muy allegado a todos aquellos a los que critica. 

¿Tiene Podemos planes para dinamizar la economía, cambiar el modelo productivo, limpiar la influencia de 'La Casta' de las Instituciones, hacer una Justicia igual para todos, buscar una Sanidad y Educación ponderada, barata, efectiva y excelente, fomentar la igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos posibles (y lógicos)? Y si es así ¿cuáles son?

Es muy fácil calar con mensajes de esperanza a una población hastiada de lo que tiene, que está viviendo un suplicio. Todos necesitamos un salvador. Pero también necesitamos poder ir al supermercado y que las estanterías no estén vacías. Poder decir lo que pensamos sin represión. Poder mirar más allá como País yendo todos juntos de la mano, superando nuestras diferencias por un bien común que, se supone, se llama España, y los Españoles que la habitamos. 

Tan solo le he hecho algunas preguntas que, dado que le tengo por una persona inteligente, espero que tenga a bien responder. Porque si Podemos tiene una respuesta para estas cuestiones que vaya más allá de las fórmulas populistas que nos llevan al pozo y el olvido y los eslóganes vacíos de contenido, no dude en que podrá contar con mi simpatía, y alabaré cada voto alcanzado por su formación en las Europeas, y su proyección futura. 

Porque yo, como muchos ciudadanos, también estoy harto de 'La Casta' y me gustaría ver luz al final del túnel y votar con la tranquilidad de no hacerlo siempre al mal menor (mayor, mediopensionista... ya que más da).

Así y todo, si el nacimiento de Podemos es el principio de una verdadera regeneración democrática, bienvenido sea... ¿o no? 

¿Qué piensa usted, Don Pablo?

sábado, 31 de mayo de 2014

Un día en el Congreso



He tenido la oportunidad de visitar el Congreso de los Diputados. Es la segunda vez, pero ahora con los ojos de un adulto. Ha sido toda una experiencia. Y, como todas las grandes experiencias, invita a la reflexión.

La solemnidad del edificio atenaza, al igual que la quietud y grandeza que desprenden las vetustas paredes repletas de cuadros, los suelos alfombrados de crujiente madera, la magnífica Biblioteca y, en general, la sensación de que allí se cuecen las cosas "grandes".

Paseando por los pasillos, llegué a contemplar las pinturas de los presidentes del Congreso. Impresionantes todas ellas. Pinturas que te hacen reflexionar sobre el tiempo pasado, el devenir de los acontecimientos y el incierto presente político que nos ha tocado vivir.

Voy a ser claro: el Congreso debería albergar a la élite. Una élite bien pagada y bien preparada, que realmente representara y salvaguardara los intereses de España y los Españoles. Una Élite no por razón de cargo, sino por merecerse tan elevado objetivo. 

Los pasillos del Congreso cuentan la historia de nuestro País. Un País donde hubo verdaderas eminencias, cabezas pensantes de primer nivel, dirigiendo nuestros destinos. El paseo por el tiempo a través de los cuadros me llevó hasta nuestra joven Democracia. Cómo ésta comenzó con la mejor voluntad y ganas de cambio y construcción; Democracia que  ha ido degenerando hasta lo que hoy tenemos y padecemos.

Nada de Demagogias. Sobre el total del PIB, el sueldo de los Políticos es una nimiedad. 

Pero el dinero no puede tirarse. Como Ciudadano, quiero políticos ejemplares que mis impuestos van a pagar. Y, si lo son, si merecen sentarse en el hemiciclo con argumentos mayores que estar en una lista hecha ad hoc en base a criterios que poco tienen que ver con los verdaderos méritos, merecerán su sueldo.

Y me da igual el color político. En la variedad está el gusto, y en la diversidad el debate. Siempre y cuando esos colores sean ciertos (no la impostura habitual de las rémoras que se agarran al Tiburón de turno), y tengan ideologías definidas que les respalden, desde el respeto y la dedicación al servicio público.

En los últimos años hemos presenciado la completa degradación de la clase política mayoritaria. Las dos nefastas legislaturas de Zapatero y la (también nefasta) legislatura de Rajoy no solo ponen de manifiesto las taras del Bipartidismo, sino que además provocan que los carroñeros campen a sus anchas y se lancen a la yugular de animal herido y complaciente.


Ningún Político cuya vocación se reduzca a la permanencia en el cargo, pese a quien pese, merece pisar los pasillos del Congreso de los Diputados.

Si sus intereses anteponen al Partido, las prebendas, los juegos de salón y la permanencia en el poder a España y los Españoles, se equivocó de oficio, y de Congreso. Lo mismo aplica a  cualquiera de los Congresitos diseminados por nuestro País.      

Huyendo de nuevo de la Demagogia, llevar un País no es fácil. Quien piense eso de 'a mi me pagan lo que a tal y lo hago con los ojos cerrados', probablemente se equivoque. Por eso es tan necesario que los capitanes y capitanas del barco sean los mejores y más aguerridos, no escondan la cabeza al primer ataque, o sean incapaces de mirar más allá de la presente (y siguiente) legislatura.

Andando por el Congreso he sentido la grandeza y la fuerza de España, que no es más que un nombre bonito sin las personas que la componemos. Y también me he dado cuenta de lo necesaria que es la Política, la alta Política, la de verdad, la que estudiamos en Historia y, de vez en cuando, vemos en el día a día.

Nacen nuevas opciones Políticas, nuevos Partidos dispuestos a cambiar las cosas, con ideas diferentes que, incluso, predican con el ejemplo. Otras formaciones con más años siguen creciendo, presentando ideas coherentes que insuflan aire fresco a un ambiente viciado.

Hay esperanza. Esperanza de que el Congreso vuelva a conocer días mejores, de que Políticos con la P mayúscula ocupen sus puestos con ganas de hacer historia,, de participar en el cocido de las "cosas grandes" que fueron... y ahora no son. 

lunes, 26 de mayo de 2014

Elecciones europeas: ¿y ahora qué?


Se cumplieron los pronósticos, con mayor virulencia de la esperada. Para muchos, el principio del fin del Bipartidismo ya está aquí. A tenor de los resultados electorales, eso parece. 

Como votante y ciudadano, da gusto ver que aún tenemos algo de juicio, al menos para reconocer y castigar los discursos vacíos de contenido, como los que han estado cacareando por igual PP y PSOE. Al menos, en el caso del segundo, tanto Elena Valenciano como Alfredo Pérez Rubalcaba se han comportado de acuerdo a lo ocurrido: la primera reconociendo el varapalo y el segundo, anunciando que se va.

Más vale tarde que nunca. La pregunta es ¿habrá una verdadera regeneración Socialista o la próxima en ocupar la Secretaría General será la omnipresente Susana Díaz?

¿Y el PP? Lejos de reconocer la debacle, salvo algunos miembros como Esperanza Aguirre, la cúpula del partido sigue el mantra de su líder, consistente en esperar a ver si deja de llover y tirar de Zapateril pensamiento Alicia.

El Partido Popular ha traicionado a todos sus votantes (acólitos recalcitrantes y moderados), se ha cargado su programa electoral y, además, parece que vive en un mundo ideal donde nada de lo que se hace o se dice tiene consecuencias. Como sigan por ese camino, terminarán siendo adictos a los Gobiernos de coalición con los Socialistas que tanto 'odian'. Aunque ¡qué demonios! Como si eso les pareciera mala idea.

La prepotencia de los populares parece no tener límites, y sus propios árboles no les dejan ver el bosque. En resumidas cuentas, a este PP no le reconoce ni su madre (o Padre, según se mire).

El voto de la derecha se va para Ciudadanos (y casi para el escaño arañado pero no conseguido por el joven partido VOX, que debería haber presentado otro candidato principal, como Santiago Abascal, en lugar de Alejo Vidal Quadras, claramente matizado por sus años y años de Político con P mayúscula. Para muchos, resulta difícil de creer el cambio de mentalidad hacia la mano que le ha dado de comer tantos años), el de la izquierda para el partido de Pablo Iglesias (vaya si pueden).

Y el voto de centro izquierda para UPyD, que ha demostrado que va por el buen camino, y no solo a nivel de cuentas.

Por un lado, el resultado electoral presagia vientos de cambio, que ojalá cristalicen en que las nuevas ideas y las ganas de dar un giro a  la actual situación lleguen al jurásico y apoltronado Parlamento actual (tanto Español como Europeo).

Pero por otro lado, crece el temor. Los resultados en otros países donde las ideas (de izquierdas o derechas) extremas han triunfado, me hace pensar que llegaremos a territorios ingobernables y populistas, donde crecerá la inquietud y hervirá el Crisol que es Europa.

Eso no nos ayuda, aunque muchos piensen que sí.

Cogeré estos resultados y, humildemente, me quedaré con el primer escenario y con la bofetada, a nivel nacional, que se han llevado los dos 'Grandes' Partidos, a día de hoy mucho más pequeños... también en votos.  

viernes, 23 de mayo de 2014

El voto útil


No quiero fastidiarle a nadie la jornada de reflexión previa a las Elecciones Europeas del domingo 25 de mayo. Así que mejor ir al grano un día antes.

Huyo del voto por fidelidad. No hay nada más peligroso que votar siempre al mismo partido 'haga lo que haga o diga lo que diga'. El voto es nuestro derecho (uno de los pocos que realmente sí tenemos), y utilizarlo de la mejor forma posible, con responsabilidad, debería ser lo normal, lo deseable, lo habitual en una Sociedad sana. Todos los partidos políticos deberían animar a los ciudadanos a votar en conciencia, y a informarse antes de hacerlo.

Tampoco estoy aquí para recomendar a nadie que vote a tal o cual Partido. Cada persona es mayorcita y debe ser capaz de, al menos, recabar todos los puntos de vista para después decidir sobre el futuro de Europa.

Pero sí puedo opinar sobre mi percepción de esta Campaña, la más convulsa de los últimos años y, también, la de más bajo nivel desde que tengo uso de razón y edad suficientes como para votar con propiedad.

En las Elecciones Europeas deberíamos hablar de Europa. Esto, que parece una perogrullada, no ha sido la nota predominante de los dos partidos principales. Ambos, instalados en el localismo, han encarado las elecciones como si fueran las generales. Además, una vez superadas las vacuidades en los argumentos tanto por un lado como por el otro, lo siguiente ha sido tirarse al cuello del oponente, haciendo del populismo y la agitación barriobajera su santo y seña.

Si el mayor sustento intelectual de un discurso político tan importante como el que decidirá el destino de Europa se cimenta sobre el machismo, la soberbia e inoportunidad de unos y las peroratas de otros, vamos listos. Durante la campaña me he sonrojado y avergonzado al presenciar un circo reducido a lo mínimo imprescindible, lleno de eslóganes de anuncio mal hecho y soflamas tan grandilocuentes en la forma como inexistentes en el fondo.




Ni PP ni PSOE han hablado de Europa, ni estado a la altura. Han sublimado sus miedos ante la desbandada de muchos de sus votantes que aún piensan con la cabeza y han decidido tirar del opio del pueblo, demostrando una decadencia moral e intelectual que se veía venir desde hace décadas, agudizada por el azote de una Crisis inclemente que nos ha llevado a todos por delante.

El voto útil, dicen. La perfidia con la que juegan con el término, con el lenguaje en general, es insultante. El voto útil debe ser cualquiera (a cualquier partido) que resulte constructivo al votante del que emana. Quien quiera votar a los dos partidos mayoritarios porque está convencido de lo acertado de su discurso, que lo haga. Faltaría más que fuera yo dando lecciones o acusando de tirar a la basura el voto a nadie.

Pero, de entre todas las declaraciones escuchadas, artículos leídos, debates televisados vistos, Programas electorales escudriñados etcétera, solo he visto a los Partidos de nueva creación, o los ya establecidos y mal llamados 'minoritarios' por PP y PSOE, hablar de Europa. Y también hablar de los problemas reales de España, e incluso de cómo resolverlos con argumentos de cierto peso.

Es más, hasta algunos Partidos Nacionalistas (antes de tirarse al monte Independentista) han exhibido argumentos sobre Europa con más sustrato intelectual que Cañete y su séquito, o Valenciano y el suyo.

Que cada uno vote a quien le de la gana pero, por favor, que lo haga desde el conocimiento. Que, realmente, haga de su voto algo útil para el bien de Europa y los Europeos.

domingo, 6 de abril de 2014

Políticos: como para confiar...


A estas alturas del embrollo solo los vídeos pueden demostrar si el atropello y fuga de Esperanza Aguirre es o no es cierto.

De serlo, pondría de manifiesto que la Presidenta del PP madrileño y (hasta ahora) una de las pocas personas que parecían tener los pies en la tierra (les gustara a la gente o no, que eso es otro debate) dentro del PP, ha metido la pata hasta el fondo y, además, ha apuntado maneras de politicucha de tres al cuarto.

Sin embargo, lo que me llama poderosamente la atención no es el hecho en sí, sino lo rápido que el PP (tortuga vital donde las haya) ha reaccionado abandonando a su suerte a la Aguirre. Esto no me choca en sí mismo, pero sí lo que subyace: no se puede confiar en ningún Político que lleve apalancado en el poder más de, no sé, pongamos 10 minutos.

A los Políticos España se la trae al fresco, y sus habitantes, también. 

La señora Aguirre ha tocado las narices a Rajoy y a su club de fans, a veces con bastante razón, defendiendo unos valores que, se supone, son los que tenía el PP y, por eso, se le votó en masa cuando llegó el momento. Así que solo ha bastado una cantada de la presidenta (o un montaje muy bien orquestado, está por ver), para que el Presidente del Gobierno le de la estocada.

Con este lodazal montado ¿es posible confiar en un solo Político de ésta nuestra España, que no acabe de llegar al ruedo?

Me temo que no. Y eso SÍ que es preocupante.

lunes, 24 de febrero de 2014

La cobardía de un Gobierno simplón


No defiendo la Monarquía. Al menos, no la que tenemos actualmente, devaluada y desprestigiada. Los años mozos y provechosos de nuestro Rey pasaron hace mucho, y ahora estorba más que ayuda.

Las corruptelas de la Infanta y su marido están ahí, como también lo están los favores que la Justicia está haciendo a la primogénita del Rey, que no ven solo los que están ciegos o son unos Demagogos natos.

Pero, entre todo este caos, está el Príncipe Felipe. Sí, criado bajo los mismos algodones que sus hermanas, pero único exponente (junto a la Reina) que los Ciudadanos podemos respetar por sus acciones pasadas y presentes, y el ejemplo que da de, al menos, tener los pies en la tierra y dejarnos en buen lugar por donde pasa. Un buen aspirante a ser Rey de todos los españoles.

Y ¿qué hace nuestro Gobierno simplón con eso? Echarle a los Leones del separatismo catalán, y ponerle de sparring para un John doe cualquiera (en este caso, el Empresario catalán y pitbull Álex Fenoll) para que le niegue el saludo, ante el beneplácito y divertimento de Artur Mas (que, por cierto, es el máximo representante de España en su Autonomía) y sus rémoras, encantados de haberse conocido pese a comportarse como unos niñatos. 

Podéis ver el 'momentazo' aquí.

Parece que Rajoy y sus palmeros no están satisfechos con hacerle el juego al Presidente Mas. Tampoco poniendo continuamente la otra mejilla sin dar un golpe en la mesa. No parece suficiente con meter la pata una y otra vez en mil materias, orinarse en el programa electoral y traicionar a los votantes y los Ciudadanos. 

También hay que hacer un alarde más de estupidez y  enviar a que le tomen el pelo (la reacción del Príncipe, por cierto, ha sido moderada, adulta y digna de mención) un montón de simples maleducados que quieren el dinero de España (de la que, por cierto, forman parte) sin estar en ella. 

Hoy hemos vivido otro ejemplo de la cobardía de un Gobierno simplón, heredero y merecedor del mismo crédito que el anterior y nefasto Gobierno. 

Y, entre medias, nos guste la Monarquía o no, un Príncipe respetuoso, educado y ejemplar (y más si lo comparamos con el resto de su familia), que ha tirado de las buenas maneras, principios y rigor del que carecen los que nos gobiernan y sus compinches de la (JA, JA) oposición "Socialista" (segundo JA, JA).

domingo, 2 de febrero de 2014

¿Bofetadas, qué bofetadas?



Dicen que engañarse a uno mismo es síntoma de estupidez.

Pero lo cierto es que hay por ahí individuos que aunque les esté lloviendo encima, se empeñan en decir que el cielo está azul y no cae ni una gota.

Si el problema es climatológico no pasaría nada. La cosa se pone fea cuando este mundo de fantasía autoimpuesto en que la realidad se diluye afecta a un Gobierno, un Partido, una compadre oposición  y, por desgracia, a los pobres hombres y mujeres que vivimos en el País que gobiernan.

En las últimas dos semanas el Partido Popular ha recibido de todos lados una dosis de realidad, que se empeña, una y otra vez, en pasar por alto: el nacimiento de VOX; la marcha de Alejo Vidal-Quadras; la renuncia de Mayor Oreja a presentarse a las europeas; la no asistencia de Aznar al recien terminado y autopropagandístico Congreso popular.

Pero eso no es todo. La desafección del electorado de centro-derecha con el PP es tan palpable que, de puertas para adentro, la escisión entre los nuevos populares y los viejos se acrecienta cada día más.

¿Y, qué hacen con semejante problema? Nada, salvo autoafirmarse en que el suelo está mojado pero no es porque llueve. Ellos y solo ellos son la salvación de España contra el independentismo, el terrorismo y, si me apuran, cualquier futura invasión extraterrestre.

Parece mentira que tenga que ser la fundación FAES la que abra los ojos con el excelente FAQ publicado sobre la secesión catalana; parece mentira que un Partido tan seguro de sí mismo como dice estar denigre a formaciones como VOX, tildándolos de estrafalarios aventureros. Parece mentira que quien se cree mejor que los demás esgrima como argumentario el ataque que antes censuraba. Mismo perro con distinto collar.

Puede que la economía se recupere en los próximos años. Puede que en estos dos años de legislatura que quedan comencemos a levantar cabeza y las familias respiren un poco. Puede que los catalanes den marcha atrás y no se separen. Puede incluso que olvidemos los tejemanejes de parte de la familia real, la corrupción generalizada, el control de muchos medios; puede que todo esto ocurra pero, de ser así ¿cuánto será culpa del Gobierno y del principal partido de la oposición?

(Lo sé, si paran de leer y escuchan atentamente... oirán grillos).

España está sufriendo la cruz de dos Partidos venidos a menos, totalmente instalados en su propia supervivencia, ajenos completamente a la realidad, por muy fuerte que les de en la cara. Nada habría más descriptivo y contundente para aclararles las ideas que sufrir el tremendo batacazo que merecen en las europeas y, también, en las generales.

¿Seremos lo suficientemente sabios y valientes como para darles una bofetada con verdadera democracia, ejerciendo nuestro derecho al voto con sentido común y no simple inercia? No pido el voto para nadie (de hecho, a mi aún tienen que convencerme) pero tengo claro que, ahora más que nunca, mi voto tiene que ser útil.

La opción menos mala ya no es una opción para mi. Y quien se empeña en decir que las cosas son como no son, aunque tengan las evidencias delante, insultan mi inteligencia, y la de muchos otros.

Ésta vez no. La propaganda se ha acabado. Quien quiera creerse las mentiras que le venden en un mundo repleto de información, sin contrastarlas y buscar la otra cara de la noticia, libre es de desperdiciar el único derecho que define una democracia verdadera y que, eso sí, no podrán quitarnos los que mienten por sistema, viviendo en una realidad alternativa, que no es la nuestra.

Sí, las bofetadas vienen, y duelen. Señores del PP y del PSOE, principales partidos... es hora de reiniciar.

domingo, 19 de enero de 2014

Bienvenido, VOX


No hay nada peor que ser un votante huérfano de Partido. Y más en esta España donde la Democracia se ha pervertido tanto que nuestra única opción es ensobrar el papelito cada cuatro años, en una lista cerrada que ni votamos, ni en su mayoría conocemos. 

Los derroteros del Ex Partido Popular están dejando huérfanos a muchos votantes, incapaces de comulgar con las subidas de impuestos, la suelta de Etarras, Violadores y Asesinos, los paños calientes ante el Secesionismo catalán y vasco y un sinfín de encamamientos (encubiertos o no) con el que se supone debe ser el principal partido de la Oposición: el antiguamente conocido como Partido Socialista Obrero Español (ahora, como mucho, Partido).

Ante tan desolador panorama la marcha de Santiago Abascal del PP, y la contundente carta que le dirigió al Presidente y líder popular Mariano Rajoy, ponía de manifiesto que aún quedan políticos en España con suficientes redaños y convicciones para intentar ser verdaderos servidores públicos. 

Que para eso, señores, se les paga. 

El nacimiento de VOX es, para un votante que ejerce su derecho informándose primero, una buena noticia. Aunque ha habido otras opciones que han nacido durante estos convulsos tiempos, me cuesta mucho creerme ciertos discursos anti sistema de gente que aún atesora sus cargos, carguitos y cargazos al calor del sistema que nos ha llevado, en gran parte, hasta donde estamos. 

VOX parece ser lo que el PP debería ser. Lo que la mayoría de españoles votó en las últimas elecciones, mientras se maravilla a diario con las traiciones de la plana mayor de este Partido desnortado donde solo unos pocos valientes son capaces de alzar la voz... pero luego incapaces de romper la disciplina de voto en pos de sus creencias. 

VOX me da buenas vibraciones, y espero que los hechos (que es lo que cuenta) hablen por sí solos. 

Como votante enchufado a la realidad, creyente de la verdadera política, si quieren escucharme los Señores Abascal, Ortega Lara y compañía, solo quiero decirles esto: obras son amores. 

Las hemerotecas están ahí, y son muy poderosas. Han empezado con buen pie, dejando entrar aire limpio en esta atmósfera política tan viciada, tan vieja, tan decidida a sepultar Ciudadanos con nombre y apellidos con tal de conservar el Poder.

Tienen mi voto de confianza y mi interés. No es mucho, pero como yo hay muchos españoles dispuestos a creer que lo que estamos viviendo puede arreglarse. 

Pero no les doy un cheque en blanco. Si algo nos está enseñando esta Crisis es que las palabras se las lleva el viento, pero los hechos, permanecen. 

Bienvenido, VOX.   

domingo, 12 de enero de 2014

Año nuevo, misma Ex-paña


Algunos entendidos dicen que la Economía va mejor. Lo celebro y, si finalmente remontamos, habrá una cosa que haya salido bien en el país anteriormente conocido como España, en los últimos 10 años. 

Nos vamos por el sumidero. Así de simple. 

No basta con aguantar la Clase Política que soportamos, ni los Sindicatos mayoritarios (hablando en plata, UGT y CCOO) repletos de paniaguados que hacen de la defensa del trabajador una burla; no basta con la Educación hecha un cisco, la corrupción institucionalizada, la suelta de Asesinos y Violadores y el desprecio a las víctimas; no basta con la pobre y tambaleante imagen que todos los que nos gobiernan o nos representan dan en cuanto tienen la menor oportunidad de liarla parda.

Por si esto fuera poco, España empezará a escribirse con X, si de una buena vez este esperpéntico Gobierno, el esperpéntico Partido que lo sustenta y la esperpéntica oposición del  PSOE que se encama con el, no toman cartas en el asunto.

Mas y Cataluña, no bromean. Y el País Vasco, tampoco.

Sin entrar en las ventajas o desventajas de la separación de ambas Autonomías (en mi opinión, lo segundo), España es un País donde la unidad debería ser defendida a capa y espada por aquellos a los que se les llena la boca pervirtiendo adjetivos como 'Demócrata' o meándose sobre el tan cacareado como pisoteado 'Estado de Derecho'.

Aquí no valen cálculos políticos, señores, ni mirar solo hacia las siguientes elecciones que les alternen en el Poder, único trabajo para el que sí parecen estar cualificados.

Sus cortas miras están creando una separación entre Españoles que no tiene razón de ser, bajo proclamas falsas como el famoso 'España nos roba' que solo servirán para tapar los pufos, al final, que deja ese cáncer de traje y corbata llamado Político de turno, que con el paso de los años ha convertido el País y sus Instituciones en el Cortijo donde pasarlo pipa mientras se forra a manos llenas.

Y no están solos en la infamia. Para la Corona también hay.

¿Para qué queremos un Monarca incapaz de, al menos, defender el País sobre el que reina?

Monarquía ¿por qué no? Pero no ésta.

En este Circo ya no caben más enanos. Menuda forma de empezar el 2014... aunque la Economía, dicen, haya mejorado.

jueves, 26 de diciembre de 2013

El 'no' discurso del Rey


Si viviera en uno de los Mundos de Yupi, quizás compartiría la magnífica opinión de algunos medios en torno al discurso del Rey de este año que toca a su fin. Ya saben, todo matón de la clase o Poder personificado, tiene sus pelotas que le rían las gracias.  

Que haya sido el menos visto de los últimos años viene a dejar claro que los Ciudadanos estamos un poco hastiados, y también hartos, de que la figura decorativa en la que se ha convertido nuestro Monarca nos hable de ejemplos sin predicar con ellos. 

El año pasado la ya incipiente corrupción que asolaba a la Casa Real no parecía ser motivo de preocupación para Don Juan Carlos, que la obvió sin despeinarse. Este año, con la Crisis azotando, la corrupción por todas partes, el desafío separatista, la suelta de etarras y violadores, la pantomima de la justicia y, en definitiva, las toneladas de basura que nos echan a diario, el Rey tampoco ha mencionado con la claridad debida todos los temas que están ahí para que se haga algo al respecto. 

Lo único claro que ha dejado (aquí no ha tirado de eufemismos, no vaya a ser que algún despistado se equivoque) es que no abdica, ni con cera hirviendo. 

Nadie moverá de su silla a la excelsa ortopédica figura;  ni desplazará del mueble a este Jarrón chino que hace unos cuantos años que acumula polvo y no hace lo único que tiene que hacer: velar por España y el conjunto de los españoles. El conjunto, Alteza, no usted, su familia, los "cadáveres en el Armario" y la basura bajo las alfombras de Aizoon. 

Nada de paños calientes. La aburrida chapuza políticamente correcta, ofensiva y cobarde declamada por nuestro Rey solo ha servido para envalentonar a los Separatistas, avergonzar a todos los que están pasándolo tan mal y tienen dos dedos de frente y contentar a los que, dijera lo que dijera, le seguirían haciendo la rosca (ejemplificando la peor de las 'Prensas Libres'). 

Su tiempo ya pasó. La sangre joven, bien preparada, íntegra (que ya es decir en los tiempos que corren) y que no nos deja en ridículo dos de cada tres veces en los últimos años está esperando a que le cedan el testigo. Si continúa inamovible y parapetado en las actuales circunstancias (que probablemente irán a peor) ¿de qué nos sirve nuestro Rey en España?

Felipe espera su trono, alteza. 

A ver si en el próximo discurso toma una decisión que, al menos, haga que recordemos de usted dos o tres hechos históricos relevantes en los que hizo aquello para lo que nació y fue criado... y no el montón de meteduras de pata monumentales. 

Si nos va a taladrar los oídos con la cháchara de anteayer... mejor pasen un episodio de cualquier sitcom. Al menos, nos echaremos unas risas, que falta nos hace.

domingo, 8 de diciembre de 2013

El Partido anteriormente conocido como PP


Da pereza analizar la actualidad ¿no os parece? Últimamente parece que vivimos como Bill Murray, en un permanente 'Día de la marmota'. 

La corrupción campa a sus anchas, tanto en lo económico como en lo ético, moral e ideológico. 

Los dos Partidos principales son cadáveres vivientes que tiran para adelante a duras penas, a golpe de eslóganes que se tragan solo sus incondicionales, que les votarían aunque les escupieran en las narices. Cosas del borreguismo.

Aún así, dentro del lodazal en que se ha convertido la Alta Política (me parto nada más escribirlo) del PP y el PSOE, la deriva del Partido liderado (me parto de nuevo) por Mariano 'Rey en la gestión de los tiempos (ahora sí, me voy por la patilla de la risa)' Rajoy, de ser intencionada, supone que la estupidez más abyecta se ha instalado en Génova 13. 

¿A qué juega este PP? 

Una cosa es que tengamos claro que los Políticos creen que tienen que responder a todo, aunque sea con chorradas, y que las hemerotecas, para ellos, sean edificios donde vive un tal 'Hemero', y otra muy diferente es que quieran convertirse en un Partido marginal y, en consecuencia, perder su parte del pastel (todos sabemos, a estas alturas y a poco juiciosos que seamos, que es lo más les importa a los Rajoys y  Rubalcabas del mundillo Congresero).

Aunque el chanchullo de la Doctrina Parot sea jurídicamente correcto (o eso dicen los que saben del tema), la explicación por parte del PP a sus votantes es poco menos que un insulto a la inteligencia, unido al hecho de hablar de ETA como un ente inane y derrotado (Jorge Fernández Díaz parece dedicido a granjearse el título de bocachancla del año).

Por si esto fuera poco, salvo Vidal Quadras, la presencia del PP en la manifestación organizada por DENAES el pasado Viernes fue inexistente. Esto de estar contra el terrorismo y a favor de las víctimas, al parecer, no va con el actual PP que se parece al de Aznar como un huevo a una castaña, o un trabajador a Cándido Méndez. 

Más de un chaval soltaría ahora mismo un sonoro 'WTF?'.

A este PP no le conoce ni su padre, pero sus potenciales votantes sí empiezan a conocerle, y como siga por este camino España se va a convertir en un País populista e ingobernable, donde al final se acabará presentando hasta Carmen de Mairena. 

Sigue así Mariano y tus muchachos. Sigue subiendo impuestos, cobijando a terroristas, soltando asesinos y violadores; limpiándote el trasero con tu programa electoral, repartiéndote el poder judicial, guardado corruptelas bajo la alfombra y, en definitiva,  traicionando un día sí y otro también a aquellos que te pusieron donde estás. 

Y cuando lleguen las elecciones, explica el batacazo que vas a pegarte, y vete a casa contento de haber continuado el legado de Zapatero como ni Cayo Lara habría imaginado en sus sueños más felices y tórridos. 

Y seguro que pensarás que te mereces cada euro de tu pensión vitalicia porque, como no, en tu mundo, aparte de ti y Yupi, no hay nadie más. 

La Gaviota ha muerto. Larga vida al jabalí berrugoso.