El día a día de un tipo con muchas cosas en la cabeza, que desea compartir con vosotros.
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sábado, 31 de mayo de 2014
Carta abierta al señor Santiago Abascal
Estimado señor Abascal.
Acabo de leer su carta a un Militante de Vox, con la que estoy muy de acuerdo.
No soy militante de su Partido. Sin embargo, desde su Fundación me he informado sobre sus propuestas, en las que coincido en gran medida. Además, dada la debacle actual en los dos grandes partidos y la crisis de ideas, corrupción e identidad que atraviesan, es un soplo de aire fresco observar el nacimiento de formaciones como la suya, dispuestas a acometer un cambio que es tan necesario para el futuro de España.
No les voté en las Europeas. Y éste es el motivo principal de este escrito, que espero valore, pues lo envío desde el respeto y el cariño de un simpatizante.
Votar por tradición es peligroso. Sea al partido que sea. Los Ciudadanos, los votantes, deberíamos ser lo suficientemente juiciosos como para analizar las propuestas, y obrar en consecuencia de acuerdo a nuestros criterios. Cosas como votar sin haber leído el programa, por ejemplo, me resultan inexplicables. El voto es nuestro derecho más preciado, y deberíamos saber utilizarlo.
En líneas generales, no tengo nada en contra de las ideas que enarbola VOX, y no descarto votarles en escenarios futuros. Alabo la titánica labor de sus militantes de base y de ustedes mismos, y también los votos obtenidos que les han dejado a las puertas de Europa. En cuatro meses y sin apenas cobertura mediática, es todo un logro. He escuchado sus intervenciones allí donde se han producido, y me he informado todo lo posible antes de emitir mi voto.
Para mi (y espero no ser el único), ser honrado es más importante que parecerlo. También, para mi, predicar con el ejemplo es primordial, pues es lo que otorga legitimidad moral para juzgar a otros. No soy Analista político, pero sí sé por qué no les voté: en mi opinión, se equivocaron de candidato.
No tengo nada en contra del presidente de VOX. No seré yo el necio que diga que no es un intelectual consumado, que demostró su valía fuera del ruedo político (algo, por desgracia, poco visto en nuestra 'Élite' actual). Pero creo que no predicó con el ejemplo, cosa que usted sí hizo.
Cuando usted, señor Abascal, decidió separarse del Partido Popular, lo hizo con conocimiento de causa y coherencia. La carta dirigida al señor Rajoy fue bastante reveladora. Usted hizo lo que muchos de nosotros intentamos al emitir nuestro voto, o incluso en el día a día: analizar las opciones, y hacer lo mejor posible en base a nuestra ideología, sin cortapisas y con amplitud de miras.
De nuevo, reiterando que no dudo de las capacidades intelectuales del señor Vidal-Quadras, ni de su valía personal y profesional.
Pero sí dudo de la legitimidad de su discurso. El no hizo lo que debía hacer cuando debía hacerlo, para resultar creíble a un amplio espectro de los votantes informados, y que los actos acompañaran a las palabras.
Por supuesto, es una opinión abierta a debate, y no dudo de que el señor Vidal-Quadras sabrá gestionar opiniones similares de cara al futuro del partido que preside.
Evidentemente, como bien señala, las Europeas han sido el primer paso, y VOX ha venido para quedarse.
Le dirijo esta carta con ánimo de sumar, argumentando el por qué de que ustedes hayan sumado un voto menos de los dos mil que necesitaban añadir.
En estos tiempos inciertos necesitamos que sangre nueva con buenas ideas gane terreno, para que España vuelva a retomar la senda que no debió perder, y el Congreso de los Diputados (y los Parlamentos autonómicos) esté formado única y exclusivamente por servidores públicos bien preparados que lo merezcan, lo vivan y, en definitiva, nos representen a todos los Españoles que hacemos grande a este País.
Continúen creciendo, y prediquen, siempre, con el ejemplo. Sus actos serán los que les definan.
Y, por supuesto, bienvenidos.
Atentamente, un simpatizante.
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Un día en el Congreso
He tenido la oportunidad de visitar el Congreso de los Diputados. Es la segunda vez, pero ahora con los ojos de un adulto. Ha sido toda una experiencia. Y, como todas las grandes experiencias, invita a la reflexión.
La solemnidad del edificio atenaza, al igual que la quietud y grandeza que desprenden las vetustas paredes repletas de cuadros, los suelos alfombrados de crujiente madera, la magnífica Biblioteca y, en general, la sensación de que allí se cuecen las cosas "grandes".
Paseando por los pasillos, llegué a contemplar las pinturas de los presidentes del Congreso. Impresionantes todas ellas. Pinturas que te hacen reflexionar sobre el tiempo pasado, el devenir de los acontecimientos y el incierto presente político que nos ha tocado vivir.
Voy a ser claro: el Congreso debería albergar a la élite. Una élite bien pagada y bien preparada, que realmente representara y salvaguardara los intereses de España y los Españoles. Una Élite no por razón de cargo, sino por merecerse tan elevado objetivo.
Los pasillos del Congreso cuentan la historia de nuestro País. Un País donde hubo verdaderas eminencias, cabezas pensantes de primer nivel, dirigiendo nuestros destinos. El paseo por el tiempo a través de los cuadros me llevó hasta nuestra joven Democracia. Cómo ésta comenzó con la mejor voluntad y ganas de cambio y construcción; Democracia que ha ido degenerando hasta lo que hoy tenemos y padecemos.
Nada de Demagogias. Sobre el total del PIB, el sueldo de los Políticos es una nimiedad.
Pero el dinero no puede tirarse. Como Ciudadano, quiero políticos ejemplares que mis impuestos van a pagar. Y, si lo son, si merecen sentarse en el hemiciclo con argumentos mayores que estar en una lista hecha ad hoc en base a criterios que poco tienen que ver con los verdaderos méritos, merecerán su sueldo.
Y me da igual el color político. En la variedad está el gusto, y en la diversidad el debate. Siempre y cuando esos colores sean ciertos (no la impostura habitual de las rémoras que se agarran al Tiburón de turno), y tengan ideologías definidas que les respalden, desde el respeto y la dedicación al servicio público.
En los últimos años hemos presenciado la completa degradación de la clase política mayoritaria. Las dos nefastas legislaturas de Zapatero y la (también nefasta) legislatura de Rajoy no solo ponen de manifiesto las taras del Bipartidismo, sino que además provocan que los carroñeros campen a sus anchas y se lancen a la yugular de animal herido y complaciente.
Ningún Político cuya vocación se reduzca a la permanencia en el cargo, pese a quien pese, merece pisar los pasillos del Congreso de los Diputados.
Si sus intereses anteponen al Partido, las prebendas, los juegos de salón y la permanencia en el poder a España y los Españoles, se equivocó de oficio, y de Congreso. Lo mismo aplica a cualquiera de los Congresitos diseminados por nuestro País.
Huyendo de nuevo de la Demagogia, llevar un País no es fácil. Quien piense eso de 'a mi me pagan lo que a tal y lo hago con los ojos cerrados', probablemente se equivoque. Por eso es tan necesario que los capitanes y capitanas del barco sean los mejores y más aguerridos, no escondan la cabeza al primer ataque, o sean incapaces de mirar más allá de la presente (y siguiente) legislatura.
Andando por el Congreso he sentido la grandeza y la fuerza de España, que no es más que un nombre bonito sin las personas que la componemos. Y también me he dado cuenta de lo necesaria que es la Política, la alta Política, la de verdad, la que estudiamos en Historia y, de vez en cuando, vemos en el día a día.
Nacen nuevas opciones Políticas, nuevos Partidos dispuestos a cambiar las cosas, con ideas diferentes que, incluso, predican con el ejemplo. Otras formaciones con más años siguen creciendo, presentando ideas coherentes que insuflan aire fresco a un ambiente viciado.
Hay esperanza. Esperanza de que el Congreso vuelva a conocer días mejores, de que Políticos con la P mayúscula ocupen sus puestos con ganas de hacer historia,, de participar en el cocido de las "cosas grandes" que fueron... y ahora no son.
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lunes, 26 de mayo de 2014
Elecciones europeas: ¿y ahora qué?
Se cumplieron los pronósticos, con mayor virulencia de la esperada. Para muchos, el principio del fin del Bipartidismo ya está aquí. A tenor de los resultados electorales, eso parece.
Como votante y ciudadano, da gusto ver que aún tenemos algo de juicio, al menos para reconocer y castigar los discursos vacíos de contenido, como los que han estado cacareando por igual PP y PSOE. Al menos, en el caso del segundo, tanto Elena Valenciano como Alfredo Pérez Rubalcaba se han comportado de acuerdo a lo ocurrido: la primera reconociendo el varapalo y el segundo, anunciando que se va.
Más vale tarde que nunca. La pregunta es ¿habrá una verdadera regeneración Socialista o la próxima en ocupar la Secretaría General será la omnipresente Susana Díaz?
¿Y el PP? Lejos de reconocer la debacle, salvo algunos miembros como Esperanza Aguirre, la cúpula del partido sigue el mantra de su líder, consistente en esperar a ver si deja de llover y tirar de Zapateril pensamiento Alicia.
El Partido Popular ha traicionado a todos sus votantes (acólitos recalcitrantes y moderados), se ha cargado su programa electoral y, además, parece que vive en un mundo ideal donde nada de lo que se hace o se dice tiene consecuencias. Como sigan por ese camino, terminarán siendo adictos a los Gobiernos de coalición con los Socialistas que tanto 'odian'. Aunque ¡qué demonios! Como si eso les pareciera mala idea.
La prepotencia de los populares parece no tener límites, y sus propios árboles no les dejan ver el bosque. En resumidas cuentas, a este PP no le reconoce ni su madre (o Padre, según se mire).
El voto de la derecha se va para Ciudadanos (y casi para el escaño arañado pero no conseguido por el joven partido VOX, que debería haber presentado otro candidato principal, como Santiago Abascal, en lugar de Alejo Vidal Quadras, claramente matizado por sus años y años de Político con P mayúscula. Para muchos, resulta difícil de creer el cambio de mentalidad hacia la mano que le ha dado de comer tantos años), el de la izquierda para el partido de Pablo Iglesias (vaya si pueden).
Y el voto de centro izquierda para UPyD, que ha demostrado que va por el buen camino, y no solo a nivel de cuentas.
Por un lado, el resultado electoral presagia vientos de cambio, que ojalá cristalicen en que las nuevas ideas y las ganas de dar un giro a la actual situación lleguen al jurásico y apoltronado Parlamento actual (tanto Español como Europeo).
Pero por otro lado, crece el temor. Los resultados en otros países donde las ideas (de izquierdas o derechas) extremas han triunfado, me hace pensar que llegaremos a territorios ingobernables y populistas, donde crecerá la inquietud y hervirá el Crisol que es Europa.
Eso no nos ayuda, aunque muchos piensen que sí.
Cogeré estos resultados y, humildemente, me quedaré con el primer escenario y con la bofetada, a nivel nacional, que se han llevado los dos 'Grandes' Partidos, a día de hoy mucho más pequeños... también en votos.
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viernes, 23 de mayo de 2014
El voto útil
No quiero fastidiarle a nadie la jornada de reflexión previa a las Elecciones Europeas del domingo 25 de mayo. Así que mejor ir al grano un día antes.
Huyo del voto por fidelidad. No hay nada más peligroso que votar siempre al mismo partido 'haga lo que haga o diga lo que diga'. El voto es nuestro derecho (uno de los pocos que realmente sí tenemos), y utilizarlo de la mejor forma posible, con responsabilidad, debería ser lo normal, lo deseable, lo habitual en una Sociedad sana. Todos los partidos políticos deberían animar a los ciudadanos a votar en conciencia, y a informarse antes de hacerlo.
Tampoco estoy aquí para recomendar a nadie que vote a tal o cual Partido. Cada persona es mayorcita y debe ser capaz de, al menos, recabar todos los puntos de vista para después decidir sobre el futuro de Europa.
Pero sí puedo opinar sobre mi percepción de esta Campaña, la más convulsa de los últimos años y, también, la de más bajo nivel desde que tengo uso de razón y edad suficientes como para votar con propiedad.
En las Elecciones Europeas deberíamos hablar de Europa. Esto, que parece una perogrullada, no ha sido la nota predominante de los dos partidos principales. Ambos, instalados en el localismo, han encarado las elecciones como si fueran las generales. Además, una vez superadas las vacuidades en los argumentos tanto por un lado como por el otro, lo siguiente ha sido tirarse al cuello del oponente, haciendo del populismo y la agitación barriobajera su santo y seña.
Si el mayor sustento intelectual de un discurso político tan importante como el que decidirá el destino de Europa se cimenta sobre el machismo, la soberbia e inoportunidad de unos y las peroratas de otros, vamos listos. Durante la campaña me he sonrojado y avergonzado al presenciar un circo reducido a lo mínimo imprescindible, lleno de eslóganes de anuncio mal hecho y soflamas tan grandilocuentes en la forma como inexistentes en el fondo.
Ni PP ni PSOE han hablado de Europa, ni estado a la altura. Han sublimado sus miedos ante la desbandada de muchos de sus votantes que aún piensan con la cabeza y han decidido tirar del opio del pueblo, demostrando una decadencia moral e intelectual que se veía venir desde hace décadas, agudizada por el azote de una Crisis inclemente que nos ha llevado a todos por delante.
El voto útil, dicen. La perfidia con la que juegan con el término, con el lenguaje en general, es insultante. El voto útil debe ser cualquiera (a cualquier partido) que resulte constructivo al votante del que emana. Quien quiera votar a los dos partidos mayoritarios porque está convencido de lo acertado de su discurso, que lo haga. Faltaría más que fuera yo dando lecciones o acusando de tirar a la basura el voto a nadie.
Pero, de entre todas las declaraciones escuchadas, artículos leídos, debates televisados vistos, Programas electorales escudriñados etcétera, solo he visto a los Partidos de nueva creación, o los ya establecidos y mal llamados 'minoritarios' por PP y PSOE, hablar de Europa. Y también hablar de los problemas reales de España, e incluso de cómo resolverlos con argumentos de cierto peso.
Es más, hasta algunos Partidos Nacionalistas (antes de tirarse al monte Independentista) han exhibido argumentos sobre Europa con más sustrato intelectual que Cañete y su séquito, o Valenciano y el suyo.
Que cada uno vote a quien le de la gana pero, por favor, que lo haga desde el conocimiento. Que, realmente, haga de su voto algo útil para el bien de Europa y los Europeos.
lunes, 19 de mayo de 2014
Elecciones europeas ¿qué hacemos?
Queda una semana para que decidamos el futuro de Europa. Y nunca ha estado la cosa tan fragmentada. El reciente estudio de El Mundo así lo revela.
La abstención, también, marca máximos históricos ¿qué hacemos con las europeas?
Quien no quiera creer que estamos en una situación muy difícil en la Unión, pese a lo que nos venden desde fuera (en Alemania, por ejemplo), que lo haga. Yo prefiero ver las cosas como son e intentar darle utilidad a mi voto, en un intento por mejorar la situación no solo en España.
Como votante, contemplo estupefacto la campaña electoral que están haciendo los dos partidos principales españoles, instalados en el 'y tú más' permanente, sepultados bajo encendidas soflamas en clave local. Sus campañas no son para las elecciones europeas, son un pulso entre dos partidos de cara a las generales, donde no descarto que colaboren y se hermanen si, con eso, gobiernan.
Los partidos más pequeños que sí hablan de Europa, porque es lo que toca y deben hacer, se las ven moradas para que su discurso llegue a toda la gente que debería. Estamos ante el enésimo apagón informativo en los grandes medios. Si quieres saber más de otros partidos que no sean los grandes, no te queda más remedio que acudir a (algunos) medios digitales o cadenas de radio y televisión que se mantienen firmes ante la adversidad.
Aunque no soy nadie para darlos, aconsejo a todo el mundo que quiera leer estas líneas, que se informe. No es el momento de votar por tradición o fidelidad, sino de ver todas las opciones y votar la que mejor se adapte a los pensamientos, deseos, anhelos e ideologías de cada uno.
Estamos en Europa, nos guste o no, con todas las consecuencias. Y ya es hora de que, desde España y como Españoles y Europeos, contribuyamos con nuestro voto a una Europa mejor que la que tenemos ahora.
El voto puede ser papel mojado o un arma poderosa... dependiendo de cómo lo utilicemos.
martes, 6 de mayo de 2014
Creciendo... ¿a lo alto?
En los últimos días no me canso de leer, escuchar y ver argumentos de por qué España está saliendo (de acuerdo a algunos) o ha salido (de acuerdo a otros) de la Crisis, porque ciertos indicadores macroeconómicos (y otros micro), según los expertos, funcionan a las mil maravillas.
Como no soy Economista, no soy quien para juzgar esto, pero sí para lanzar una pregunta que está ahí, dándome la barrila continuamente: si crecemos ¿es a lo alto?
En grandes números es cierto que se destruye menos empleo del que se crea, pero éste ¿es de la misma calidad que el destruido? Si crecer significa esto, como País, a la larga, vamos listos.
Un País con mano de obra mal pagada y en vilo por la suerte de su puesto de trabajo puede ser dinámico, siempre y cuando la calidad de los puestos en los que vaya recabando el trabajador sea suficiente como para suplir con experiencia y formación la volatilidad.
Y ahí me surge la siguiente pregunta ¿es así en España? Por todo lo que dicen la mayoría de Economistas que se consideran 'reputados', el mercado laboral español sigue siendo rígido y viejo, con oferta más propia de Países menores y sujeto a excesivas regulaciones.
Por tanto ¿tiene sentido adoptar un sistema de reducción de salarios y estabilidad tan drástico en un mercado con un modelo productivo obsoleto, como el nuestro?; ¿indemnizar a trabajadores con años de experiencia con ingentes cantidades, para traer a alguien en su lugar sin apenas formación y la mitad del salario del saliente?
¿Ver cómo se nos fugan los cerebros por falta de subvenciones u ofertas privadas acordes a sus capacidades?
Si estamos creciendo, no parece que sea a lo alto. A pesar del entusiasmo del Gobierno, aledaños y semejantes, ir hacia un sistema donde un trabajador vaya de flor en flor como la abeja Maya, sin que la flor sea la mejor del bosque, no parece la mejor forma de aumentar nuestra competitividad, más allá del dato puro... y duro.
miércoles, 16 de abril de 2014
La pantomima europea
Ya tenemos nuevas elecciones a la vista. De las europeas, ni más ni menos. A estas alturas de la película de terror que nos ha tocado vivir desde el inicio de la crisis, y del papel que los políticos en general han hecho a costa del pobre (en sentido literal) contribuyente, el desencanto está a la orden del día.
Por eso, por muy preparado que esté el señor Arias Cañete, no creo que sea un buen momento para saber de el en terrenos como su gusto por los yogures, los cochazos y los deportes de riesgo.
Mi compañero del gimnasio más próximo ya reúne esas cualidades.
La política europea está tan devaluada como la de la inmensa mayoría de países de la zona euro. Y tener que sufrir discursos adolescentes (lo de la señora Elena Valenciano clama al cielo), machadas como las de Cañete o el ¡que viene el lobo! de Vidal Quadras... llegan a destiempo.
Solo las gentes de Ciudadanos parecen salirse del Circo, dentro de la mediocridad general.
La pantomima europea acaba de comenzar... pero esta vez ¿estamos dispuestos a comulgar con el Pan y Circo, sin apelar a la búsqueda de alguna idea y discurso para adultos?
Yo NO.
domingo, 6 de abril de 2014
Políticos: como para confiar...
A estas alturas del embrollo solo los vídeos pueden demostrar si el atropello y fuga de Esperanza Aguirre es o no es cierto.
De serlo, pondría de manifiesto que la Presidenta del PP madrileño y (hasta ahora) una de las pocas personas que parecían tener los pies en la tierra (les gustara a la gente o no, que eso es otro debate) dentro del PP, ha metido la pata hasta el fondo y, además, ha apuntado maneras de politicucha de tres al cuarto.
Sin embargo, lo que me llama poderosamente la atención no es el hecho en sí, sino lo rápido que el PP (tortuga vital donde las haya) ha reaccionado abandonando a su suerte a la Aguirre. Esto no me choca en sí mismo, pero sí lo que subyace: no se puede confiar en ningún Político que lleve apalancado en el poder más de, no sé, pongamos 10 minutos.
A los Políticos España se la trae al fresco, y sus habitantes, también.
La señora Aguirre ha tocado las narices a Rajoy y a su club de fans, a veces con bastante razón, defendiendo unos valores que, se supone, son los que tenía el PP y, por eso, se le votó en masa cuando llegó el momento. Así que solo ha bastado una cantada de la presidenta (o un montaje muy bien orquestado, está por ver), para que el Presidente del Gobierno le de la estocada.
Con este lodazal montado ¿es posible confiar en un solo Político de ésta nuestra España, que no acabe de llegar al ruedo?
Me temo que no. Y eso SÍ que es preocupante.
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viernes, 21 de marzo de 2014
Inmigración: ¿un problema irresoluble?
Primero, lo obvio: a la gente normal, de bien, le parece mucho mejor que otra gente tenga la mejor vida posible, que sea feliz y productiva, que viva muchos años, se realice y envejezca junto a sus seres queridos.
Escribo esto en primer lugar porque quiero dejar patente que a mi me encantaría que la inmigración no fuera un problema, y que la gente que llegara a España lo hiciera por propia iniciativa, no obligada por las circunstancias de una vida imposible en sus países de origen.
Pero vivimos en un mundo real donde, nos guste o no, hay ricos y pobres, y hay zonas del planeta donde la vida que disfrutamos en Occidente es una utopía. Pero el mundo tiene un tamaño limitado y también unos recursos limitados. La solución no pasa por trasladar de donde no hay a donde (es un suponer), hay.
En las últimas semanas, con el paso masivo de inmigrantes a España desde Melilla, y la controversia generada en torno a la defensa de la frontera por parte de la Guardia Civil, la Demagogia ha crecido hasta límites insospechados.
Si existe una frontera, hay que defenderla. Y defenderla conlleva detener el paso de lo ilegal, y corroborar el paso de lo legal con los medios disponibles. Lo demás son palabras malintencionadas.
Dicho esto, por supuesto que no quiero que se usen medios letales contra gente desesperada. Pero es una falacia pensar que las fuerzas de seguridad están simple y llanamente para cruzarse de brazos mientras una ingente cantidad de inmigrantes (no siempre pacifistas, todo sea dicho) intentan cruzar a cualquier precio.
La inmigración ilegal es un problema para España. Y más para esta España con más de seis millones de parados. Nadie viene a quitarnos el trabajo (otra tontería), pero sí a aspirar a una vida mejor de la que ya no disfrutan millones de personas y familias en nuestro País.
Entonces ¿qué hacemos? Está claro que hay que trabajar desde dentro, desde el seno de Europa. El problema de la inmigración será irresoluble si su solución se intenta unilateralmente desde cada País que lo sufre, con palabras y sin acciones; sin hacer nada en un esfuerzo conjunto trabajando para mejorar las fronteras y cumplir las leyes pero, también (tanto o más importante), mejorar las tremendas situaciones de pobreza, manipulación y diferencias de clases en origen.
Acusar a los que defienden nuestras fronteras, enarbolar la bandera de lo políticamente correcto o presenciar como unos y otros barren para su casa en los Parlamentos de los países de la UE no presagian nada bueno.
Si la inmigración no tiene solución con los que nos gobiernan o esperan volver a hacerlo, al menos no nos perdamos en Demagogias ni discursos pasionales y poco objetivos.
Porque así, solo empeoramos un problema real, con odio. ¿Cómo vamos a apagar el fuego echándole más leña?
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domingo, 9 de marzo de 2014
¿Dónde está la credibilidad?
El Congreso del PP vasco, digan lo que digan los que, vía discurso, han participado en el, ha puesto de manifiesto el desorden que hay en el Partido Popular, un Circo donde cada vez crecen más enanos (con todos mis respetos para los Circos y los enanos).
Sería anecdótico o nos importaría un pimiento si el PP fuera un Partido residual, pero a día de hoy el Gobierno que lo sustenta tiene todo el poder, cimentado en la mayoría absoluta histórica que los votantes le dimos en las últimas elecciones.
Por si esto fuera poco, el otro "Gran" Partido español, el PSOE, tiene otro lío monumental montado, que provoca que tengamos que sufrir esperpentos como la 'no moción' a Barcina en Navarra, donde el PSN estaba más que dispuesto a encamarse con los proetarras de Bildu.
Solo los votantes acérrimos estarán tranquilitos, dispuestos a votar a unos u otros contra viento y marea. Pero, los demás, los que intentamos buscar la mejor opción posible, no podemos sino maravillarnos ante la morrocotuda crisis de credibilidad que atraviesan los epítomes del Bipartidismo.
Los partidos nuevos están ahí, y quizás con el tiempo constituyan una verdadera opción de Gobierno. Pero, mientras tanto, no hay día en que no suframos a estos maestros de la huida hacia adelante, indiferentes a cualquier hemeroteca; instalados en una realidad paralela donde las cosas funcionan como ellos dicen que funcionan.
Para el PP y el PSOE el estar empapados bajo la lluvia, con rayos y truenos, es gozar de un día soleado en España. Y no parecen dispuestos a bajarse de la burra, sino a silenciar a todos aquellos que les dicen que lo mismo están empapados porque llueve.
La credibilidad es otra víctima más de esta Crisis. Y de ésta no nos recuperamos con débiles indicios macroeconómicos o palmaditas en la espalda desde Bruselas. Otros que tal bailan.
Un grotesco espectáculo más, ahora desde la "derecha".
Y nosotros aquí... pasmados.
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domingo, 2 de marzo de 2014
El problema de la Sociedad
Sí, somos muy modernos todos. Y nuestra Sociedad está muy avanzada también. Vamos, que estamos que lo petamos.
¿En serio somos lo mejor de lo mejor? La verdad, me cuesta creerlo mucho, sobre todo cuando cada día nos encontramos (en nuestra vida, en la noticias, en el entorno propio o aproximado) con pruebas fehacientes de que solo somos productos manufacturados para parecer todos iguales. Un entorno donde las desviaciones de lo 'normal', son tomadas como versos sueltos.
Hay un montón de ejemplos, desde lo más alto hasta lo más bajo: en el Gobierno (de España u otros Países de nuestro entorno, igual me da) o los Partidos, todos pregonan la pluralidad, pero bailan al son de la música del jefe; en la vida diaria, el que quiere encajar tiene que hacer y opinar lo que la mayoría hace y opina; en la vida profesional, el que tiene el poder en ese momento lo festejará con un montón de seguidores que no quieren quedarse sin su parte.
Desde la Escuela hasta la tumba, nos la Sociedad nos educa para encajar.
Dicen los Políticos que el 'que se mueve no sale en la foto'. Esto es así en nuestra querida y avanzada Sociedad Occidental. Si la más fea tiene el poder, se baila con ella. Si la más fea tiene la adhesión de los demás, ídem. Lo que cada uno piense en privado o en círculos más pequeños, igual da. Algunos lo llaman 'ponerse la careta'. Otros 'interpretar un papel'. En el grupo dices negro, en la intimidad blanco. Y es lo más normal del mundo.
La realidad es que da igual cómo cada uno quiera enmascararlo, porque estamos hablando de una lacra. Si nuestra Sociedad es incapaz de la autocrítica, de la discusión constructiva, de valorar el esfuerzo conjunto y perseguir la excelencia, más allá del postureo, el politiqueo, el agrado al mediocre con poder de turno y los arreglos cosméticos, estamos condenados a la indolencia perpetua.
Puede que la situación económica y social mejore, y que nos sintamos muy bien con nuestras pequeñas victorias personales, en ocasiones alcanzadas con artes que, desde el otro lado del espejo y cuando nos conviene, censuramos. Occidente mide el éxito con parámetros que deberían asustarnos, pero con los que todos estamos, al parecer, tremendamente cómodos.
Necesitamos una revolución. Silenciosa, racional, pero dispuesta a responder a una pregunta: ¿realmente el presente que vivimos y el futuro que se vislumbra, es el que queremos?
Aunque cada día luchemos para sobrevivir, progresar y ser felices en el, yo quiero un mundo mejor. Un mundo donde realmente pueda debatir con argumentos, de forma pacífica. Donde realmente pueda entablar conversaciones constructivas; donde puede evolucionar por mis méritos, y donde los demás hagan lo mismo. Donde nos valoremos más allá del papel que nos toca representar.
Un mundo donde lo socialmente aceptado y bien visto no sea la mediocridad, el seguidismo y la falta de opinión propia.
¿Utópico? Tal vez pero ¿no debería helarnos la sangre penar que es imposible?
Quizás no sea políticamente correcto decirlo, pero la gente que hemos de valorar es la que hace lo que dice y dice lo que hace. Aunque a veces nos duela escuchar la verdad, siempre debería ser preferible para nosotros esta, y no que nos regalen los oídos solo para que no entremos en cólera, tachemos a alguien de una lista, pongamos una cruz, nos desviemos de la senda del grupo o, simplemente, opinemos, como adultos que (se supone) somos.
La Sociedad tiene un problema, aunque lo mejor sea callarse y no decir nada al respecto. No vaya a ser que cuando queramos sentarnos haya desaparecido la silla.
lunes, 24 de febrero de 2014
La cobardía de un Gobierno simplón
No defiendo la Monarquía. Al menos, no la que tenemos actualmente, devaluada y desprestigiada. Los años mozos y provechosos de nuestro Rey pasaron hace mucho, y ahora estorba más que ayuda.
Las corruptelas de la Infanta y su marido están ahí, como también lo están los favores que la Justicia está haciendo a la primogénita del Rey, que no ven solo los que están ciegos o son unos Demagogos natos.
Pero, entre todo este caos, está el Príncipe Felipe. Sí, criado bajo los mismos algodones que sus hermanas, pero único exponente (junto a la Reina) que los Ciudadanos podemos respetar por sus acciones pasadas y presentes, y el ejemplo que da de, al menos, tener los pies en la tierra y dejarnos en buen lugar por donde pasa. Un buen aspirante a ser Rey de todos los españoles.
Y ¿qué hace nuestro Gobierno simplón con eso? Echarle a los Leones del separatismo catalán, y ponerle de sparring para un John doe cualquiera (en este caso, el Empresario catalán y pitbull Álex Fenoll) para que le niegue el saludo, ante el beneplácito y divertimento de Artur Mas (que, por cierto, es el máximo representante de España en su Autonomía) y sus rémoras, encantados de haberse conocido pese a comportarse como unos niñatos.
Podéis ver el 'momentazo' aquí.
Parece que Rajoy y sus palmeros no están satisfechos con hacerle el juego al Presidente Mas. Tampoco poniendo continuamente la otra mejilla sin dar un golpe en la mesa. No parece suficiente con meter la pata una y otra vez en mil materias, orinarse en el programa electoral y traicionar a los votantes y los Ciudadanos.
También hay que hacer un alarde más de estupidez y enviar a que le tomen el pelo (la reacción del Príncipe, por cierto, ha sido moderada, adulta y digna de mención) un montón de simples maleducados que quieren el dinero de España (de la que, por cierto, forman parte) sin estar en ella.
Hoy hemos vivido otro ejemplo de la cobardía de un Gobierno simplón, heredero y merecedor del mismo crédito que el anterior y nefasto Gobierno.
Y, entre medias, nos guste la Monarquía o no, un Príncipe respetuoso, educado y ejemplar (y más si lo comparamos con el resto de su familia), que ha tirado de las buenas maneras, principios y rigor del que carecen los que nos gobiernan y sus compinches de la (JA, JA) oposición "Socialista" (segundo JA, JA).
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lunes, 10 de febrero de 2014
Premios Goya 2014: cultura no es con K
Nadie que me conozca o haya leído alguna vez cuestionará mi pasión por el Séptimo Arte.
Día a día vivo y respiro Cine, tanto a nivel profesional como personal. Y el Cine, en España, no es patrimonio de unos pocos, y menos aún de aquéllos cuyas acciones tienen consecuencias directas en la maltrecha industria de nuestro País.
El talento está ahí, y existe. La discusión del modelo solo es indiferente para los que quieren que todo siga igual que antes, que ningún proyecto salga adelante si no hay una subvención de por medio. Que la calidad del producto y su funcionamiento por sí solo sea algo secundario.
Todas las semanas veo proyectos de grandes Directores y creadores 'fuera' de la industria. Jóvenes talentos que arriesgan su dinero con proyectos pequeños, que se estrenan a través de internet, se exhiben en auditorios y cafés al final, allá donde el público quiera verlos.
La lección que dejan estos talentos está clara: quien quiere, puede. Para crear magia solo hacen falta talento, compromiso y ganas.
Por eso, tengo que avergonzarme, como consumidor y amante del Cine que soy, por lo visto en la Gala de los Goya de ayer Domingo 9 de febrero.
No quiero sentirme representado por los que van a la ceremonia empeñados en que se hable de todo, menos de Cine. Señores, hay foros para todas las cosas, y las protestas pueden hacerse en cualquier momento y lugar. La Democracia, les guste o no, es lo que tiene.
¿En qué ayudan a las películas y a la Industria, criticando por sistema a quiénes les subvencionan?; ¿qué beneficio puede traer a las películas a concurso, a su proyección internacional o a la imagen al resto del mundo que damos del cine español, el exhibir pegatinas o soltar soflamas que poco o nada tienen que ver con la que debería ser una gran noche?; ¿acaso tiene sentido enfrentarse directamente con la mitad de su público potencial?; ¿por qué reducirlo todo a lo fácil y lo chabacano, dónde ha quedado el estilo?
No seré yo el que diga que el cine no es cultura. Lo es, pero con C, no con la K que nos quieren vender hipócritas con traje que por un lado piden bajadas del IVA e impuestos, reformas laborables y sanidad pública, mientras en su día a día ejemplifican todo lo contrario a lo que critican con incendiario ahínco.
El cine español es de todos los españoles, y más cuando lo sufragamos con nuestros impuestos. No se adueñen de el para sublimar sus pulsiones revolucionarias ni abochornar a todos los que esperamos una fiesta que hable de lo que vemos en la gran pantalla.
Nada más. Ni nada menos. Y sí, el Ministro Wert debió ir a la Ceremonia, porque le va en el sueldo, y porque, además, su ausencia solo ha dado más combustible a una panda de interesados pirómanos.
domingo, 2 de febrero de 2014
¿Bofetadas, qué bofetadas?
Dicen que engañarse a uno mismo es síntoma de estupidez.
Pero lo cierto es que hay por ahí individuos que aunque les esté lloviendo encima, se empeñan en decir que el cielo está azul y no cae ni una gota.
Si el problema es climatológico no pasaría nada. La cosa se pone fea cuando este mundo de fantasía autoimpuesto en que la realidad se diluye afecta a un Gobierno, un Partido, una compadre oposición y, por desgracia, a los pobres hombres y mujeres que vivimos en el País que gobiernan.
En las últimas dos semanas el Partido Popular ha recibido de todos lados una dosis de realidad, que se empeña, una y otra vez, en pasar por alto: el nacimiento de VOX; la marcha de Alejo Vidal-Quadras; la renuncia de Mayor Oreja a presentarse a las europeas; la no asistencia de Aznar al recien terminado y autopropagandístico Congreso popular.
Pero eso no es todo. La desafección del electorado de centro-derecha con el PP es tan palpable que, de puertas para adentro, la escisión entre los nuevos populares y los viejos se acrecienta cada día más.
¿Y, qué hacen con semejante problema? Nada, salvo autoafirmarse en que el suelo está mojado pero no es porque llueve. Ellos y solo ellos son la salvación de España contra el independentismo, el terrorismo y, si me apuran, cualquier futura invasión extraterrestre.
Parece mentira que tenga que ser la fundación FAES la que abra los ojos con el excelente FAQ publicado sobre la secesión catalana; parece mentira que un Partido tan seguro de sí mismo como dice estar denigre a formaciones como VOX, tildándolos de estrafalarios aventureros. Parece mentira que quien se cree mejor que los demás esgrima como argumentario el ataque que antes censuraba. Mismo perro con distinto collar.
Puede que la economía se recupere en los próximos años. Puede que en estos dos años de legislatura que quedan comencemos a levantar cabeza y las familias respiren un poco. Puede que los catalanes den marcha atrás y no se separen. Puede incluso que olvidemos los tejemanejes de parte de la familia real, la corrupción generalizada, el control de muchos medios; puede que todo esto ocurra pero, de ser así ¿cuánto será culpa del Gobierno y del principal partido de la oposición?
(Lo sé, si paran de leer y escuchan atentamente... oirán grillos).
España está sufriendo la cruz de dos Partidos venidos a menos, totalmente instalados en su propia supervivencia, ajenos completamente a la realidad, por muy fuerte que les de en la cara. Nada habría más descriptivo y contundente para aclararles las ideas que sufrir el tremendo batacazo que merecen en las europeas y, también, en las generales.
¿Seremos lo suficientemente sabios y valientes como para darles una bofetada con verdadera democracia, ejerciendo nuestro derecho al voto con sentido común y no simple inercia? No pido el voto para nadie (de hecho, a mi aún tienen que convencerme) pero tengo claro que, ahora más que nunca, mi voto tiene que ser útil.
La opción menos mala ya no es una opción para mi. Y quien se empeña en decir que las cosas son como no son, aunque tengan las evidencias delante, insultan mi inteligencia, y la de muchos otros.
Ésta vez no. La propaganda se ha acabado. Quien quiera creerse las mentiras que le venden en un mundo repleto de información, sin contrastarlas y buscar la otra cara de la noticia, libre es de desperdiciar el único derecho que define una democracia verdadera y que, eso sí, no podrán quitarnos los que mienten por sistema, viviendo en una realidad alternativa, que no es la nuestra.
Sí, las bofetadas vienen, y duelen. Señores del PP y del PSOE, principales partidos... es hora de reiniciar.
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domingo, 12 de enero de 2014
Año nuevo, misma Ex-paña
Algunos entendidos dicen que la Economía va mejor. Lo celebro y, si finalmente remontamos, habrá una cosa que haya salido bien en el país anteriormente conocido como España, en los últimos 10 años.
Nos vamos por el sumidero. Así de simple.
No basta con aguantar la Clase Política que soportamos, ni los Sindicatos mayoritarios (hablando en plata, UGT y CCOO) repletos de paniaguados que hacen de la defensa del trabajador una burla; no basta con la Educación hecha un cisco, la corrupción institucionalizada, la suelta de Asesinos y Violadores y el desprecio a las víctimas; no basta con la pobre y tambaleante imagen que todos los que nos gobiernan o nos representan dan en cuanto tienen la menor oportunidad de liarla parda.
Por si esto fuera poco, España empezará a escribirse con X, si de una buena vez este esperpéntico Gobierno, el esperpéntico Partido que lo sustenta y la esperpéntica oposición del PSOE que se encama con el, no toman cartas en el asunto.
Mas y Cataluña, no bromean. Y el País Vasco, tampoco.
Sin entrar en las ventajas o desventajas de la separación de ambas Autonomías (en mi opinión, lo segundo), España es un País donde la unidad debería ser defendida a capa y espada por aquellos a los que se les llena la boca pervirtiendo adjetivos como 'Demócrata' o meándose sobre el tan cacareado como pisoteado 'Estado de Derecho'.
Aquí no valen cálculos políticos, señores, ni mirar solo hacia las siguientes elecciones que les alternen en el Poder, único trabajo para el que sí parecen estar cualificados.
Sus cortas miras están creando una separación entre Españoles que no tiene razón de ser, bajo proclamas falsas como el famoso 'España nos roba' que solo servirán para tapar los pufos, al final, que deja ese cáncer de traje y corbata llamado Político de turno, que con el paso de los años ha convertido el País y sus Instituciones en el Cortijo donde pasarlo pipa mientras se forra a manos llenas.
Y no están solos en la infamia. Para la Corona también hay.
¿Para qué queremos un Monarca incapaz de, al menos, defender el País sobre el que reina?
Monarquía ¿por qué no? Pero no ésta.
En este Circo ya no caben más enanos. Menuda forma de empezar el 2014... aunque la Economía, dicen, haya mejorado.
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jueves, 26 de diciembre de 2013
El 'no' discurso del Rey
Si viviera en uno de los Mundos de Yupi, quizás compartiría la magnífica opinión de algunos medios en torno al discurso del Rey de este año que toca a su fin. Ya saben, todo matón de la clase o Poder personificado, tiene sus pelotas que le rían las gracias.
Que haya sido el menos visto de los últimos años viene a dejar claro que los Ciudadanos estamos un poco hastiados, y también hartos, de que la figura decorativa en la que se ha convertido nuestro Monarca nos hable de ejemplos sin predicar con ellos.
El año pasado la ya incipiente corrupción que asolaba a la Casa Real no parecía ser motivo de preocupación para Don Juan Carlos, que la obvió sin despeinarse. Este año, con la Crisis azotando, la corrupción por todas partes, el desafío separatista, la suelta de etarras y violadores, la pantomima de la justicia y, en definitiva, las toneladas de basura que nos echan a diario, el Rey tampoco ha mencionado con la claridad debida todos los temas que están ahí para que se haga algo al respecto.
Lo único claro que ha dejado (aquí no ha tirado de eufemismos, no vaya a ser que algún despistado se equivoque) es que no abdica, ni con cera hirviendo.
Nadie moverá de su silla a la excelsa ortopédica figura; ni desplazará del mueble a este Jarrón chino que hace unos cuantos años que acumula polvo y no hace lo único que tiene que hacer: velar por España y el conjunto de los españoles. El conjunto, Alteza, no usted, su familia, los "cadáveres en el Armario" y la basura bajo las alfombras de Aizoon.
Nada de paños calientes. La aburrida chapuza políticamente correcta, ofensiva y cobarde declamada por nuestro Rey solo ha servido para envalentonar a los Separatistas, avergonzar a todos los que están pasándolo tan mal y tienen dos dedos de frente y contentar a los que, dijera lo que dijera, le seguirían haciendo la rosca (ejemplificando la peor de las 'Prensas Libres').
Su tiempo ya pasó. La sangre joven, bien preparada, íntegra (que ya es decir en los tiempos que corren) y que no nos deja en ridículo dos de cada tres veces en los últimos años está esperando a que le cedan el testigo. Si continúa inamovible y parapetado en las actuales circunstancias (que probablemente irán a peor) ¿de qué nos sirve nuestro Rey en España?
Felipe espera su trono, alteza.
A ver si en el próximo discurso toma una decisión que, al menos, haga que recordemos de usted dos o tres hechos históricos relevantes en los que hizo aquello para lo que nació y fue criado... y no el montón de meteduras de pata monumentales.
Si nos va a taladrar los oídos con la cháchara de anteayer... mejor pasen un episodio de cualquier sitcom. Al menos, nos echaremos unas risas, que falta nos hace.
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domingo, 8 de diciembre de 2013
El Partido anteriormente conocido como PP
Da pereza analizar la actualidad ¿no os parece? Últimamente parece que vivimos como Bill Murray, en un permanente 'Día de la marmota'.
La corrupción campa a sus anchas, tanto en lo económico como en lo ético, moral e ideológico.
Los dos Partidos principales son cadáveres vivientes que tiran para adelante a duras penas, a golpe de eslóganes que se tragan solo sus incondicionales, que les votarían aunque les escupieran en las narices. Cosas del borreguismo.
Aún así, dentro del lodazal en que se ha convertido la Alta Política (me parto nada más escribirlo) del PP y el PSOE, la deriva del Partido liderado (me parto de nuevo) por Mariano 'Rey en la gestión de los tiempos (ahora sí, me voy por la patilla de la risa)' Rajoy, de ser intencionada, supone que la estupidez más abyecta se ha instalado en Génova 13.
¿A qué juega este PP?
Una cosa es que tengamos claro que los Políticos creen que tienen que responder a todo, aunque sea con chorradas, y que las hemerotecas, para ellos, sean edificios donde vive un tal 'Hemero', y otra muy diferente es que quieran convertirse en un Partido marginal y, en consecuencia, perder su parte del pastel (todos sabemos, a estas alturas y a poco juiciosos que seamos, que es lo más les importa a los Rajoys y Rubalcabas del mundillo Congresero).
Aunque el chanchullo de la Doctrina Parot sea jurídicamente correcto (o eso dicen los que saben del tema), la explicación por parte del PP a sus votantes es poco menos que un insulto a la inteligencia, unido al hecho de hablar de ETA como un ente inane y derrotado (Jorge Fernández Díaz parece dedicido a granjearse el título de bocachancla del año).
Por si esto fuera poco, salvo Vidal Quadras, la presencia del PP en la manifestación organizada por DENAES el pasado Viernes fue inexistente. Esto de estar contra el terrorismo y a favor de las víctimas, al parecer, no va con el actual PP que se parece al de Aznar como un huevo a una castaña, o un trabajador a Cándido Méndez.
Más de un chaval soltaría ahora mismo un sonoro 'WTF?'.
A este PP no le conoce ni su padre, pero sus potenciales votantes sí empiezan a conocerle, y como siga por este camino España se va a convertir en un País populista e ingobernable, donde al final se acabará presentando hasta Carmen de Mairena.
Sigue así Mariano y tus muchachos. Sigue subiendo impuestos, cobijando a terroristas, soltando asesinos y violadores; limpiándote el trasero con tu programa electoral, repartiéndote el poder judicial, guardado corruptelas bajo la alfombra y, en definitiva, traicionando un día sí y otro también a aquellos que te pusieron donde estás.
Y cuando lleguen las elecciones, explica el batacazo que vas a pegarte, y vete a casa contento de haber continuado el legado de Zapatero como ni Cayo Lara habría imaginado en sus sueños más felices y tórridos.
Y seguro que pensarás que te mereces cada euro de tu pensión vitalicia porque, como no, en tu mundo, aparte de ti y Yupi, no hay nadie más.
La Gaviota ha muerto. Larga vida al jabalí berrugoso.
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domingo, 17 de noviembre de 2013
Pero ¿qué mierda de Estado de Derecho es éste?
'Estado de Derecho'. Así lo llaman los Políticos de los Grandes Partidos. Y se les llena la boca cada vez que lo hacen, alabando sus virtudes que, al parecer, son muchas.
Virtudes como, por ejemplo, la Justicia igual para todos.
Esperen, esperen, creo que me equivoco. En un Estado de Derecho una causa como la del Prestige no tarda 11 años en resolverse ¿no? En un Estado de Derecho la Justicia no corre como alma que lleva al Diablo para soltar a Etarras, Asesinos y Violadores, porque Estrasburgo les obliga.
En un Estado de Derecho si te dicen que hagas más recortes desde Europa, los haces ¿no?; ¿o es que solo se aplica eso de correr como un velocista y obedecer cuando hay que cumplir con ETA, por vete a saber que pactó Zapatero en su momento?
En un Estado de Derecho los Sindicatos están para servir y defender a los trabajadores. No para robar, mentir, extorsionar o mandar infiltrados para reventar manifestaciones legítimas y cargarse un Derecho convirtiéndolo en un Circo.
En un Estado de Derecho se ayuda primero a quienes realmente lo necesitan, distribuyendo los recursos de nuestros Impuestos en su justa medida. Sin edificar proyectos que no podremos pagar solo para contentar a alguien con carné del Partido o, simplemente, llenarse los bolsillos.
En un Estado de Derecho la Justicia es independiente. No te vas de rositas por pertenecer a la Realeza o cualquier otro título que te haga inmune a la realidad de todos los demás.
En un Estado de Derecho, la educación no es un arma para que unos políticos que tardan doce años en sacarse sus carreras (eso, cuando lo hacen) se den de leches mientras juegan con el futuro de nuestros hijos e hijas, tirándolo por el retrete.
En un Estado de Derecho el político sirve al País, no lo disecciona, lo chupa, lo viola y lo tira cuando ya no le sirve.
En un Estado de Derecho los medios son independientes, y les dan palos a todos por igual, siempre y cuando se lo merezcan, con argumentos en la mano.
En un Estado de Derecho se busca el progreso de la Sociedad y el Individuo. Se fomenta la investigación, el desarrollo. Se desarrolla un mercado donde el trabajo sea una realidad, no una utopía para muchos que han visto truncados sus sueños.
En un Estado de Derecho no deberíamos vivir con la certeza de que estamos vendidos como españoles de a pie. Sabiendo que nadie por encima de nosotros, que nos ponen el culo cuando llegan las elecciones, lanzando sus pájaros directos a nuestras cabezas, va a a ayudarnos.
España no es un Estado de Derecho. Y si lo es ¿qué mierda de Estado de Derecho es éste?
domingo, 3 de noviembre de 2013
Bocazas con mis impuestos
El Político es ese ser capaz de decir una cosa y la contraria sin despeinarse. Es normal, y más cuando se vive en un mundo embotellado donde las cosas son fáciles. Donde ganar dinero solo depende de llevarse bien con quien te hace las listas. De decir y hacer lo que haga falta para conservar el trasero calentito.
Que se suelta a Etarras como parte de un plan establecido por algún miembro pretérito de la Casta, mientras se dice que no se hace, pues no pasa nada; que se llama desagradecidas a las víctimas por querer que se haga justicia, pues no pasa nada; que se pacta con quién se demoniza para conversar el poder en ésta o aquélla región de turno, pues no pasa nada; que se usa la Justicia a la cartas, pues no pasa nada; NUNCA pasa nada.
La realidad de los Políticos es así: maleable, oportuna, siempre al servicio de unos intereses que poco o nada tienen que ver con el sentir del pueblo que les vota y, de paso, les paga.
Ya no es siquiera una cuestión de colores. Las ideologías no existen, solo los intereses, y un centro que es común a todos los Partidos: el dinero, y el Poder. La pérdida o acumulación de estos dos elementos conforman la Política contemporánea. En algunos Países 'canta' menos, en otros, como España, más.
Ésta es la realidad que nos ha tocado vivir, y desde abajo, como pobres cerdos que esperan en el matadero, estamos nosotros, expectantes. Hombres y mujeres de a pie tan cansados de quienes nos gobiernan como de quienes pretenden gobernarnos. Desayunando, comiendo y cenando cada día las bravuconerías, estupideces e incontinencias verbales de quienes no saben cual es la realidad, pues están separados de ella por una burbuja que han ido alimentando desde 1978.
La podredumbre moral e ideológica es tal que cada día tendremos una noticia que hable de ella. Siempre habrá un bocazas que paguemos con nuestros Impuestos, dispuesto a soltar una estupidez o dejar que la lengua campe a sus anchas. Ya ni la higiene democrática o el respeto a las personas les frena.
Con mi dinero han crecido Bocazas. Con nuestro sudor han crecido todos los enanos de este Circo. Y ahora ¿a quién votamos, qué derechos reales tenemos? En este momento donde solo el mal menor es una opción, estamos abocados a salir del pozo más pobres y más desesperados. Porque salir, saldremos pero ¿en qué habrán contribuido a ello quiénes nos gobiernan?
En nada, más allá de dejar el bosque quemado y yermo, para plantar una nueva generación de sus pútridos campos de idiocia.
domingo, 13 de octubre de 2013
12 de octubre. En Cataluña, también
Orgullo. Ésa es, sin duda, la palabra.
Ayer, día de la Hispanidad, los españoles de bien dieron un paso al frente. Más allá de sus diferencias, celebraron que España es un gran País, hecho que hemos de tener presente siempre, y más en momentos tan complicados, en los que la Crisis está causando estragos de Norte a Sur.
Pero, sin duda, la noticia del día fue Cataluña. No la Cataluña irreal que nos quieren imponer los dictadores nacionalistas y sus rémoras (la maldita y servil CIU, el inmovilista PPC y el siempre inútil PSC), sino la real, la de gente orgullosa de sus costumbres pero, también, de ser Española.
Por fin, la 'Cataluña silenciosa' ha salido a la calle, dejando patente que los delirios nacionalistas no les definen, y que están hartos de verse subyugados por unos cuantos Políticos que, al final, solo quieren seguir chupando de la teta con el dinero de todos los españoles. TODOS.
Llegó la dignidad a España. La que la inmensa mayoría de nuestros Políticos nos quitan con sus discursos vacíos, sus cuestionables acciones y sus juegos de Salón. Los Españoles estamos hartos, pero podemos dejar clara nuestra opinión como gente civilizada, sin someternos a las manipulaciones de los que solo quieren ver a la Masa aborregada, destruyéndolo todo. Ayer dimos otro ejemplo de grandeza frente a la mediocridad.
Ni la propaganda de la Generalidad, ni el baile y manipulación de las cifras de los asistentes; dejamos a los Nacionalistas sin discurso. Saltaron las costuras a la arenga de eslóganes idiotas que Artur Mas, Oriol Junqueras y todos los demás palmeros sueltan por sus boquitas.
Ayer habló España en su día. En Cataluña, también.
A ver si de una buena vez el Gobierno Central toma nota y empieza a poner los puntos sobre las íes y, si no, la Constitución, que para eso, y mucho más, está.
Feliz día de la Hispanidad.
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