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martes, 4 de junio de 2013

A Rajoy se la trae al fresco España


Pues sí, puedo afirmarlo sin miedo a equivocarme. Y eso que Soraya Saenz de Santamaría me cae simpática, y creo que tiene el cuajo suficiente como para aguantarle el pulso a cualquiera.

Dicho esto, que Rajoy la nombre mega-súper-mandamás en el terreno económico, demuestra tres cosas: que salir con bien de ésta se la trae al fresco, que la Política es lo primero y que necesita un chivo expiatorio de todo lo que está aún por llegar tras las 'recomendaciones' de Bruselas. 

En un País tan maltrecho como el nuestro, el mejor equipo económico posible debería ser la única opción que el Presidente (y, por tanto, responsable) del País barajara, con el único fin de sacar a España del fango y darle un futuro que, a cada día que pasa, se vislumbra más negro. 

Señor Rajoy, a usted (también) le importa un pepino España. Ya tiene todo en común con sus compañeros de bancadas propias y ajenas.

Ya se quejará cuando el PP se estrelle en las Urnas y la izquierda más abyecta crezca hasta convertir el País en una suerte de batiburrillo ingobernable.

¿Sabe qué? Se lo tiene merecido. Pero los españoles, esos a los que desgobierna, NO.

domingo, 12 de mayo de 2013

¿Cómo salir de la Crisis?


Ya van tres años de recortes. Se dice pronto, pero desde que Zapatero comenzó, a regañadientes, en el año 2010, no hemos parado de ver cómo muchos de los logros alcanzados en nuestro Estado del Bienestar se iban, poco a poco, por el sumidero. 

No voy a hacer Demagogia: este estado era falso, sostenido a base de endeudamiento, engaños y castillos de naipes. Por desgracia, esta Crisis nos ha dado una buena bofetada en plena cara, haciendo que nos enfrentemos a la realidad con una crudeza que muy pocos creyeron posible. 

La pregunta que me hago es ¿cómo salir? Está claro que los recortes ayudan, pero siempre y cuando vayan en la dirección correcta. Por el momento ni Rajoy, su Gobierno, su Partido o los Partidos grandes de la Oposición han dado una sola señal de querer recortar el endiablado tren de vida autonómico, las duplicidades y todos los organismos superfluos que están ahí solo para que unos pocos se forren. 

Tampoco parecen estar por la labor de buscar un nuevo modelo productivo, un modelo Educativo que lo sustente o la simple renovación de ideas y personas que encarnan lo peor de todos nosotros. Entonces ¿cómo salimos?.

Los impuestos nos ahogan, y la pescadilla se muerde la cola: si no hay dinero no hay consumo. Si no hay consumo, no hay empleo; si no hay empleo, nos vamos todos a tomar por saco... o a Alemania. 

Que la Crisis en España (y en toda esta vieja, muy vieja, Europa) no es solo económica está claro, y solo los conscientemente ciegos o cegados por trasnochados seguidismos e ideologías no lo verán. La respuesta está en afrontar, de una vez, nuestro verdadero problema: lo que teníamos, tal y como está montado este chiringuito español, jamás volverá. 

Y lo demás, son debates superfluos y estúpidos. Quién no iba a querer una Sanidad pública de calidad, o una Justicia que funcione. Todos, sin excepción. Pero árboles tan altos no dejan ver el bosque: el problema de gestión es tan grande, el socavón moral tan profundo, la corrupción tan insertada en todos los estamentos... que resurgir de nuestras cenizas conllevará unidad y esfuerzo por parte de todos, reconociendo que sin hacer algo realmente constructivo, no conseguiremos nada perdurable. 

Y sí, los datos económicos mejorarán, porque por mucho que nos desgobiernen la Economía es como es y, al final, tendremos luz al final del  túnel. Pero ¿quién quiere una fachada bonita con un interior inhabitable? Yo no, para nada. 

¿Cómo salir de la Crisis? Unidos, peleando con ideas constructivas y realistas por un bien común: recuperar un País que ya no está en nuestras manos.

Si no, mejoraremos, pero jamás, jamás, saldremos. 

domingo, 24 de febrero de 2013

La Crisis, everywhere


La imagen que abre este post corresponde a una noticia de El Mundo titulada 'Condenados al Desahucio'. En ella, de nuevo, observamos las enormes consecuencias Sociales que está trayendo la Crisis, maximizadas en ocasiones por los medios y en ocasiones escondidas y minimizadas... por los medios. 

A estas alturas, lo que antes nos escandalizaba o era motivo de encendidos debates parece cotidiano: desahucios, desempleo, manifestaciones, corrupción; empiezan a formar tarde de nuestro día a día y, como todo lo que se convierte en costumbre, al final corre el riesgo de darte igual. 

Y no hay peor momento para que las cosas nos den lo mismo, que éste. A mi alrededor no solo desayuno noticias malas unas tras otras, sino que prácticamente todos y cada uno de nosotros conocemos a alguien que se encuentra en una situación difícil, que haya tenido que emigrar o que se levante cada mañana con la sensación de que el futuro, como poco, resulta incierto. 

Y las tintas se van cargando cada vez más. En las Redes Sociales se ha instalado el victimismo, el revanchismo o la eterna y nada beneficiosa separación entre los de Derechas y los de Izquierdas, siempre en términos absolutos. El enfrentamiento y la crispación están a la orden del día. 

La Sociedad está tan harta y el País tan corrupto y corrompido, que las opciones políticas e ideológicas que antes nos helarían la sangre comienzan a ocupar el subconsciente de esa mayoría informe capaz de armarla con inimaginables consecuencias al ritmo del manipulador de turno. 

Y ante semejante Panorama ¿qué encontramos? Un Gobierno obsesionado con la Economía e incapaz de trasladar confianza a los Ciudadanos, que se debate entre el continuismo que no haga peligrar el Bipartidismo reinante, sus propios marrones y la cruda realidad; la Oposición mayoritaria del PSOE, mientras tanto, se echa al Monte intentando recuperar el Poder a cualquier precio, aunque para ello tenga que sacrificar a todo el que se le ponga por delante, le vote o no; entre medias, un montón de Partidos minoritarios de todo pelaje. Unos queriendo la regeneración democrática que el País necesita; otros buscando ver por donde la palma España para sacarle todo el Jugo al cadáver. 

Pero hay más: la Justicia, politizada. La Policía y el Ejército, ninguneados; la Corona, en horas bajas e incapaz de dar el golpe en la mesa y asumir las responsabilidades que ha de depurar para reivindicarse con alguna opción de futuro.

¿Y los Medios? La parcialidad se ha instalado de forma generalizada, y cada Periódico, Televisión, Radio etcétera defiende a los suyos. Las pocas que tienen cierta independencia se las ven y se las desean, navegando en aguas turbulentas intentando conservar la cordura que todas las demás parecen haber perdido. 

Y también: Secesionistas que se lo llevan crudo, Contertulios y Contertulias que saltan de mesa en mesa diciendo siempre lo mismo y el continuo encumbramiento de Héroes con pies de barro y Mafosetes que en un País que realmente no sufriera una crisis morrocotuda solo serían objeto de mofa y escarnio.

En fin, lo más granado de la inmundicia se empeña en que los españoles de a pie de cualquier ideología, que quieren lo mejor para su País, no tengan las herramientas necesarias para salir a flote. Algunas cosas están cambiando, sí, y que al menos se hagan las preguntas necesarias me hace pensar que hay luz al final del túnel. 

Es hora de que nos deje de importar si Rajoy ganó o no el Debate sobre el Estado de la Inacción. Es hora de dejar de echarnos la culpa los unos a los otros, intentando justificar lo injustificable. Parece evidente para cualquiera que no se ponga o le pongan la venda en los ojos, que nuestros Gobernantes tienen que cambiar de cabo a rabo la forma que tienen de gobernarnos. 

La Crisis está en todas partes, y seguirá estando allí hasta que apartemos los Árboles que día a día nos enfrentan , y empecemos a ver el Bosque. Todos juntos, con serenidad, argumentos y, desde luego, no bajando al nivel donde los que ostentan el Poder nos quieren.  

O eso, o que nos dé todo igual en lo que nuestro culo esté bien sentado. Pero, cuando dejé de estarlo ¿qué?

martes, 19 de febrero de 2013

¿En qué País vivimos?


¿En qué País vivimos?

El último suicidio por temas económicos se ha producido, ni más ni menos, que con una señora quemándose a lo Bonzo dentro de una Sucursal. Sí, a lo Bonzo, no me lo estoy inventando. 

Aparcando la Demagogia (esto de los desahucios no es cosa de hace un año, por mucho que se empeñen algunos en lo contrario), y pasando de los voceras de la Derecha y la Izquierda, tanto a nivel parlamentario como Tertulianos, Medios, Palmeros, Paniaguados, Lameculos, Sectarios y demás fauna, está claro que España tiene un problema. 

La dación en pago, tal cual, no puede ser una solución, sino un coladero. Pero hemos llegado a un límite donde no podemos tolerar, si queremos sobrevivir como Sociedad, que suicidios o intentos de suicidio de este tipo, no se atajen. No podemos tolerar que la corrupción nos resulte familiar, ni podemos resignarnos día tras día diciendo eso de son todos iguales.   

Nuestra mejor opción futura no puede ser EL MAL MENOR.

¿Cuál es la fórmula? Lo primero, dejarse de gilipolleces. Como muchos otros, estoy harto del y tú más de los Políticos y sus diversos acólitos en todas partes. Mucha palabrería, pocas acciones.

Harto de que muchos medios de uno u otro pelaje utilicen a su antojo situaciones extremas para cargar contra unos u otros (muchas noticias que leo van más allá de la denuncia o la constatación de un hecho, y ni siquiera están movidas por criterio periodístico alguno); harto de que Contertuli@s sectarios hablen y hablen como Cotorras para, al final, enfrentarse por los colores de sus Partidos en un estilo barriobajero que hace que cambie de canal ante semejante despropósito; harto de un Sistema económico dominado por intereses personales y corrupción, que tiene que cambiar buscando el equilibrio, la productividad, la excelencia, la transparencia y el crecimiento de España y los Españoles. 

¿Cuántas personas tienen que suicidarse para establecer unos criterios mínimos y no caer en estupideces como demoler edificios con gente en la calle?; ¿cuántas empresas tienen que cerrar?; ¿cuántos casos de corrupción podemos aguantar?; ¿cuántos recortes asumir mientras vemos cómo otros se llenan la saca con el permiso del Estamento de turno?

Si no supiera de la grandeza de nuestra Historia, diría que vivimos en una Sucursal Bananera en expansión. Y, como Ciudadano cumplidor, no dejaré de denunciar y preguntarme ¿en qué País vivimos?

Porque si la respuesta es: un País corrupto y corruptor, idiota, sectario, aborregado, poblado de héroes con pies de barro, idiotizado por la telebasura, sin aspiraciones, cortoplacista, conformista, egoísta, panfletero, perroflautico e idiota... para mi que vamos listos. 

¿En qué País vivimos? Pues en España, señores. Y no siempre fue así ¿hasta cuándo vamos a permitir hacernos, a diario, esta pregunta?

jueves, 10 de enero de 2013

"Nelson" Mas nos roba los bocatas


Lamentable. Como Español residente en Madrid, es lo único que puedo decir con total convencimiento sobre el esperpento del viajecito en tren de Artur Mas, el Príncipe y el Presidente del Gobierno. 

O (más bien) de Nelson Mas, el niño malo del colegio y dos pardillos dispuestos a la genuflexión perpetua y continuas vejaciones. 

Está claro que esto va más allá de la propuesta Independentista. Puedo estar o no de acuerdo con la Monarquía; también con las acciones del Gobierno de España desde que llegó al Poder. Pero en el juego democrático tanto la Corona como la Presidencia del Gobierno representan a España, y cuando se postran ante semejantes personajes y sus charadas, me insultan a mi y a todos los Españoles. 

Por si esto fuera poco, el caso Pallerols y el tejemaneje de la Fiscalía (hay que tener jeta para argumentar, como ha hecho el señor Torres Dulce sin despeinarse, que no hay trato de favor cuando se pide la devolución del dinero malversado pero, a la vez, se reconoce que no se malversó ¿¿¿?????), confirman que los Nacionalismos tienen vía libre en España para hacer lo que les dé la gana, mientras los demás contemplamos cómo todos los días nos piden más y más, en un sangrante ejercicio de hipocresía. 

Que los Españoles no somos iguales ante la Ley está claro. 

La Corona se irá de rositas por el caso Urdangarín; los Políticos se van de rositas o dimiten mal y tarde (Villanueva por el Madrid Arena, dos meses después y encima jactándose de no haber hecho nada malo. Si es así ¿por qué te vas, Miguel Ángel?); los privilegios desmesurados para la Casta (Ciudadano normal, 200-250 euros de IBI por 100 metros cuadrados; Pepe Bono, 0 euros por los 18.000 metros de su hípica) y, en definitiva, la corrupción generalizada en todos los ámbitos de la zona más alta del Poder. 

Será todo un milagro que Cataluña no consiga la Independencia, si impedirlo está en manos de gente de catadura moral más que cuestionable, desde la Corona pasando por el Gobierno y la 'Oposición', hasta llegar a los doscientos mil cargos, carguitos y cargazos del Pufo Autonómico, y terminando en una Justicia que da vergüenza ajena siempre y cuando no seas un Ciudadano de a pie. Que entonces sí, te dan lo tuyo con saña.

Estamos listos. 

Nelson Mas nos robará los bocatas, se comerá el chorizo y no nos devolverá ni el Pan duro.

martes, 1 de enero de 2013

2013... a ver si mejoramos


La verdad, resulta difícil pensar que España pueda ir aún peor en el 2013, pero las perspectivas no son nada buenas.

En lo económico, aún queda mucho ajuste por hacer, que imagino terminará con un montón de parados más, sobre todo dentro de los cargos sin oposición del Elefantiásico estado autonómico.

Pero España necesita reformas tan profundas que cuesta enumerarlas todas, pero que se resumen, probablemente, en una: tenemos que volver a ser un País. Puede parecer una estupidez, e incluso una perogrullada, pero nuestro estado actual va mucho más allá de la Casta Política, la Corrupción y el Despilfarro.

Durante años, y sobre todo en los últimos de la Democracia, nos hemos vuelto cómodos y mediocres, y hasta que las cosas no se han puesto realmente feas, apenas se ha dicho ni mu en las calles ni en los Medios en general (salvo los independientes, que cada vez hay menos).

Sin prisa pero sin pausa, cada uno ha arrimado el ascua a su Sardina; a nivel autonómico, tanto los Nacionalistas (aunque éstos, lógicamente, en mayor medida), como los que no, han ido montando sus pequeños Países con todo el Aparataje necesario para mirarse el ombligo. El Estado, a su vez, se ha ido limitando a quitarse todos los marrones posibles cediendo competencias, sin pararse a pensar en cómo controlar a un niño con un montón de juguetes nuevos.

Tenemos un Presidente del Gobierno, y un montón de Presidentes del Gobierno, y los efectos de semejante estupidez práctica los padecemos cada día, con interminables conferencias de Presidentes, sediciones y rebeldías que, al final, desembocan en que cada uno hace lo que le da la gana, y el Gobierno busca amparo en un Poder Judicial a su servicio, pero igualmente mediocre, corrupto y fragmentado.

En fin, como suele decirse (y perdón por la grosería con la que empiezo el año) el coño de la Bernarda.

Quizás mejoren los indicadores económicos; quizás la Balanza de pagos vaya viento en popa y nuestras exportaciones nos salven de la quema.

Pero nuestro problema es que España no existe. Y eso ¿quién lo arregla? Nuestros Políticos no parecen estar por la labor, y la Ciudadanía, con 40.000 huelgas tal cual están planteadas, tampoco. Que España cambie requiere que interioricemos, todos, donde está la base de nuestros problemas.

El ande yo caliente, ya no vale. Porque al final, acabaremos todos congelados, salvo los que controlan las ascuas...y las Sardinas.

domingo, 26 de agosto de 2012

España: ¡Cómo está el Patio!


Me cuesta mucho creerlo. 

Incluso viéndolo muchas veces, Telediario tras Telediario, Tertulia tras Tertulia, a menudo tengo que frotarme los ojos para ser consciente de que esto es real. 

España está hecha unos Zorros. Esta Crisis está revelando sin prisa pero sin pausa los socavones de una Democracia que hace aguas. No hay día en que no nos desayunamos una Corrupción nueva, un donde dije digo nuevo... una nueva y retorcida forma de modelar la realidad. 

Ya he escrito sobre las declaraciones del Señor Ministro del Interior, y poco más puedo añadir a las miles y miles de palabras escritas por Periodistas, Pensadores y Cerebros más preparados que yo. Es más, la Infamia es tal que no pienso dedicarle una sola palabra más a este Señor, salvo mi deseo sincero de que de ahora en adelante recupere algo de cordura y dignidad, ambas claramente perdidas. 

Tampoco voy a dedicarle una letra más a ese moderno Robin Hood conocido como Sánchez-Gordillo. Allá el si quiere comportarse como una Lacra andante y llamar a la Rebelión a un Pueblo maleable y harto de todo lo que está ocurriendo. Tengo muy claro que ese no es mi camino, y lucharé en lo que pueda como hace una persona adulta. Cuando atracas a alguien, le perjudicas. Todo lo demás, es palabrería y demagogia del que hace mucho ruido pero no quiere saber nada de cambiar las cosas. 

Lo que sí sé es que este País no es el mismo en el que nací. No tiene nada que ver con el País en el que voté por primera vez, ni con el País donde recibí una educación pública que me inspiró a esforzarme, a inquietarme por el Mundo que me rodea, a no dar nada por sentado y a hacer las preguntas antes de dar por buenas las respuestas. 

Mire donde mire, proliferan las Nuevas Opciones: personalidades como Mario Conde o Vidal-Quadras vienen para dar un soplo de aire fresco a nuestra maltrecha Democracia, con discursos coherentes y repletos de esperanza. 

Discursos que, en su mayoría, no me creeré hasta que no tenga un Programa en la Mano, y la Promesa por escrito de que éste se cumplirá... si es que tienen, todos ellos, la suficiente entereza Moral para dejarlo por escrito. 

Debemos pensar con claridad. Es el momento de no dar nada por sentado ni buscar ser salvados por el primero que pase por nuestro lado diciendo verdades como puños (o verdaderas y destructivas barbaridades). El ser Humano es voluble y solo deberían contar las acciones. Muchos están pasando por situaciones imposibles y quieren creer a toda costa. 


Cuando uno llega al extremo de tener siempre un familiar, amigo o conocido en Paro, sin recursos o simplemente desengañado, sabe que la broma se acabó. Y también debe saber que el Actual Sistema no puede ayudarle. 

Una Democracia instalada en la Corrupción, Cobarde y Débil, ve al Ciudadano medio como otro elemento del que aprovecharse en su camino seguro hacia la perpetuidad y el adoctrinamiento y (a la vez) sucumbe a los Dictados de los Cuervos y Carroñeros que se aprovechan del Animal Herido. 

Que nadie se lleve a engaños, no estoy hablando, en absoluto, de un cambio de Sistema Democrático. 

No quiero una Dictadura, ni Comunismo, ni cualquier otro Sistema que coarte nuestras Libertades. 

Solo quiero (como muchos de vosotr@s) que nos detengamos un momento y respiremos hondo, pues todos tenemos muy claro que el único camino posible es el del cambio : hacia una Democracia renovada, honrada, que tenga como Motor el Progreso, el Respeto, la Unidad y la Excelencia. Y al Ciudadano como Epicentro. 

No necesitamos ni pedimos (creo que este pensamiento es -o debería ser- unánime e independiente de Ideologías) más Demagogia, ni que nos regalen a diario los oídos con floridas palabras tan vacías de contenido como de sentimiento. No necesitamos que nos expriman más solo para proteger un chiringuito que no funciona.  

Todos estamos más allá de eso, en el punto justo en que no creemos (apenas) nada de nuestros Gobernantes, y miramos con extremo recelo todas las "nuevas" opciones que nos llegan. 

Un punto en el que la desconfianza es total : hacia el Estado, las Instituciones, las Autonomías, la Justicia... todos los elementos vertebradores del Sistema nos son ajenos, y en todos ellos observamos a diario como la diferencia está en quién tenga el dinero, o quién tenga el Poder.

Un continuo y absurdo pulso de estrategias, juegos de Salón y Mercadeo, donde la Ley y la Constitución no son más que instrumentos que se utilizan de acuerdo a los intereses de cada uno. 

En esta Guerra Económica y Debacle Moral, nosotros, todos, somos las víctimas.

Y ahora toca elegir Bando. 

Como Ciudadano yo tengo muy claro que no volveré a dejar mi voto al mejor postor, y que el inconformismo será la única vía posible hasta que el Sistema no cambie; hasta que no pueda confiar en los Gobernantes, Instituciones y Justicia, no dejaré de creer en el cambio. 

Pero no hay camino más peligroso que el que enfrenta al que ostenta el Poder, con quién no lo tiene, vía violencia. Así nos convertimos en todo aquéllo que detestamos, y perdemos la legitimidad que tanto cuesta conseguir.

Participemos de una revolución, pero aprendamos, siempre, de los errores del pasado. Si nuestros Políticos no cambian el rumbo tenemos que hacer que lo cambien. El cómo es problemático, y la travesía por el Desierto acaba de comenzar. Pero si algo hemos de aprender de esta Crisis es que hemos de aprovechar la oportunidad que nos brinda para cambiar las cosas. 

Parafraseando una cita de 'El Caballero Oscuro' : La noche es más oscura justo antes de amanecer.

 Yo he tomado una decisión, y es inamovible...¿cuál es la vuestra?