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miércoles, 14 de agosto de 2013

La actualidad de la Marmota


Llevo un tiempo pensando si continuar o no con el Diario.

¿Por qué? Últimamente cada mañana las noticias me dan la misma información, convirtiendo la actualidad en un continuo Día de la Marmota, construido sobre cuatro pilares: corrupción, el peñazo del Peñón, Economía y Paro.

A estas alturas está claro que el PP esconde algo. No me voy a poner del lado de un jeta confirmado como Bárcenas, pero tampoco me creo la mayor parte de lo que han dicho Rajoy, Arenas, Cascos y (seguro) repetirá hoy Cospedal.

El PP está pagando por sus errores y corruptelas, y el resto de Partidos solo quieren, como pirañas, pillar algo de la presa herida.

Si tuviera que fiarme mínimamente de algún Partido o Sindicato mayoritario... lo llevaría crudo en España.

El peñazo del Penón de Gibraltar evidencia que da igual lo que haga el Gobierno en materia de Política exterior (creo que, esta vez, está obrando correctamente), porque siempre descontentará a los Partidos de la oposición y sobre todo al PSOE, garante de la postración para con todo lo que venga de fuera.

La Economía, en calma chicha, pero de ésas que preceden a la tormenta.

Quien se crea que la Prima de Riesgo seguirá así mucho tiempo, es menos Economista que yo, que no tengo ni pajolera idea de Economía ,pero sí soy un consumidor de información diaria.

En cuanto al paro, tanto necesita España de reformas profundas que, hasta que no lleguen, las bajadas eventuales será solo eso, brindis al Sol en espera de nuevas subidas.

Con parches, no salimos.

Lo dicho, un continuo día informativo de la Marmota.

Así ¿para qué escribir nada al respecto?

jueves, 4 de abril de 2013

Mangas por hombro


La verdad. Si allá por 2004 alguien me hubiera dicho que a España no iba a conocerla ni su Padre. me hubiera costado creerlo.

Aunque también me está costando creer muchas de las noticias bomba con las que desayuno, como y ceno cada día. 

El País anteriormente conocido como España está mangas por hombro: corrupción everywhere, Crisis ecónomica, institucional y de valores que no se la salta un Galgo y la peligrosa sensación de que todo por lo que hemos trabajado se va a tomar por saco sin que los que pueden hacer algo por evitarlo, lo hagan. 

Antes mirábamos a Latinoamérica con recelo y por encima del hombro, seguros de que a nosotros no nos iba a pasar lo mismo. 

Pues ¡Zas! En toda la boca. 

Somos un País dividido, revanchista, adocenado e idiotizado, que ha pasado de ver 'La clave' por la tele, a disfrutar con mierdas revienta share como los puñeteros programas de famosillos saltadores y encumbrar a gente cuyo mayor logro es enseñar sus partes pudendas en Interviú primero y todas las demás después. 

Un País donde hasta La Corona está en bancarrota moral. Y no un poco (vamos, que la Infanta Cristina parece -presuntamente- pringada hasta la cabeza en los sucios negocios de Mangandarín, con el inviolable Rey tan -presuntamente- pringado como ella) mientras unos y otros borregos Partidistas de las dos grandes fuerzas que se aferran al pastel hablando de "esto es bueno" o "esto no es bueno" para la desgastada "Marca España". 

¡Ah! Sin olvidar espectáculos vergonzosos como la Demagogia por todas partes y la pleitesía de ciertos medios que se licuan con lameculescos Editoriales defendiendo lo indefendible de turno (hoy tocaba la Infanta, fíjate), en un claro acto de politización y sectarismo que (como Dios o el Wifi), están en todas partes.

Quizás hoy esté más vigente que nunca aquella letra de Sabina: 



Si esto va a ser España... ¡por favor, que me la cambien!