Estamos en una Crisis sin precedentes. Hasta ahí estamos todos de acuerdo.
El problema es cómo la gestiona cada uno. En Grecia han robado a cuatro manos y han mentido. En España lo mismo, ya que nuestra casta política (sobre todo la del PSOE y el PP), han hecho de su Mundo de Fantasía Autonómico un lugar del que no quieren salir ni a tiros. Un lugar de moralidad inexistente donde cada uno se mira el ombligo, saca tajada a cualquier precio y se instala sin pudor alguno en aquéllo de ande yo caliente...;en otros Países demonizados, sin embargo, hacen lo que tienen que hacer.
En España las cosas se están yendo de madre, hasta tal punto de que líderes políticos no tienen ningún problema en jalear a ciertas masas borregas para que asalten Supermercados y expropien alimentos. Los que tienen que mantener la calma con un discurso coherente de unidad, echan gasolina al fuego.
Juan José Sánchez-Gordillo, el ya célebre Alcalde de Marinaleda, pone ahora condiciones al Gobierno para dejar de saquear los Supermercados.
Si uno las lee atentamente, se da cuenta de que no le falta (del todo,sobre todo en lo tocante a la caducidad de los Alimentos) razón.
Pero el problema aquí es el de siempre : habla el que se tiene que callar.
Para tener legitimidad para ciertos discursos, hay que predicar con el ejemplo. Y el ejemplo se pierde viajando en primera clase, ganando un sueldo más que digno sin poner un duro para comprar los carritos de marras y, sobre todo, pensar que el personal de los establecimientos expropiados son malvados capitalistas al Servicio del Satánico Euro.
Gordillo se mueve en el Mundo -Burbuja del aforado,que se pasa por el forro una citación judicial mientras otros, los Perros de Presa, los Curritos,los Iditas...son detenidos.
No, Gordillo, así mejor te callas. Porque los saqueos son un delito, te lucres tú o no. Y tienes suficientes armas en esta Democracia que detestas para que, desde tu puesto, puedas hacer algo más. Incluso desde la cochiquera Parlamentaria en que te mueves.
Pero claro, eso requeriría de sacrificios que el Gordillo Diputado, el Gordillo Aforado y el Gordillo Político no está dispuesto, en el fondo, a asumir.
